jueves, 21 de abril de 2011

LOS WIKILEAKS DE LA ARQUEOLOGÍA

Contraportada del libro de J. P. Payot

Ricardo González Villaescusa


El 17 de octubre de 2010 dábamos cuenta del libro La Guerre des Ruines del que ahora publicamos una reseña.

Jean-Pierre Payot, La guerre des ruines. Archéologie et géopolitique, Paris, Choiseul, 2010, 518 páginas.

El autor nos sumerge a través de una gran variedad de ejemplos bien documentados en los entresijos de la relación existente entre la arqueología y su corolario (las ruinas, los restos, los objetos...) y el territorio como soporte de la identidad nacional.

Se trata de la construcción de la historia de un territorio, de una nación, desde el suelo; de una reconstrucción estratigráfica de las identidades inscritas en los territorios. La arqueología supone el lazo entre la historia, el pasado y la patrimonialización, o lo que es lo mismo, ese mismo pasado erigido en símbolo de la memoria colectiva de un pueblo, de una nación que, por medio de un acto político, considera los restos dignos de conservación para las generaciones futuras. Es la fábrica del “derecho histórico”. El libro es el relato de la instrumentalización de una ciencia que, como recuerda P. Bordieu para las ciencias sociales en general, es demasiado importante, son demasiado acuciantes para la vida social y el orden simbólico, como para concederles el mismo grado de autonomía que a otras ciencias o como para otorgarles el monopolio de la producción de la verdad[1].

Memoria y arqueología

Si el espacio[2], como la nación, son construcciones sociales, no lo es menos el pasado. Olvido y memoria, anverso y reverso de la misma moneda, son el epicentro de estas construcciones. Se trata de aprovecharse del prestigio del pasado. Pero, mientras las fuentes escritas de la historia, apoyan estas construcciones, los vestigios, la materialidad, que ofrecen las ruinas y la arqueología como método privilegiado para su interpretación, proponen pruebas “inatacables” bien enraizadas en la tierra. P. Ricœur nos recuerda que "es la relación entre significación fenomenológica de la imagen-recuerdo y la materialidad de la huella (...) [la huella] tiene valor de signo: para pensar la huella hay que pensarla a la vez como efecto presente y como signo de su causa ausente[3]. Esa es la plusvalía de los testimonios materiales en relación con las fuentes escritas.

La construcción nacional y la integridad del territorio

Vercingetorix
Ese enraizamiento de los restos concede a la arqueología una ventaja mayor en la construcción social del espacio del que hablábamos: el desafío consiste en probar la primacía de la ocupación del espacio, nos dice el autor. La excavación y la ruina aportan un corpus de pruebas a un “derecho histórico” sobre el espacio.
Hermannsdenkmal

Desde los primeros capítulos el autor nos muestra que, desde los siglos XIX y XX, la arqueología contribuyó al nacimiento de la nación y del territorio, a la génesis de un espacio de soberanía validado por la arqueología. Un marco ideológico, el nacionalismo, avalado por una “ciencia” en una época en la que impera el positivismo. Desde la batalla de Alesia y Vercingetorix con la estatua del jefe galo (1866 con Napoleón III) para Francia, pasando por la gigantesca estatua de Arminius -Hermannsdenkmal-  (terminada en 1875 gracias a la financiación de la Alemania de Bismarck) y la clades variana, hasta la estatua de Boduognat en Amberes (1861 con el primer rey de los Belgas, Leopoldo I), así como el reciente descubrimiento del "tesoro de Ambiorix, rey de los Eburones"[4] en Beringen, Don Pelayo  y España… La lista es interminable.

Boduognat en Amberes
En este ambiente cultural, la arqueología, la "más nacional de todas las ciencias" y una de las profesiones que más ha contribuido al pluriempleo en los servicios secretos, cristalizaría en una corriente en la que convergían etnia, territorio y cultura arqueológica, las tesis de Gustaf Kossina (1858-1931). El concepto de mosaico de culturas (Kultur-Gruppe) y la Siedlungsarchäologie, el embrión de lo que hoy llamamos arqueología espacial, asociando espacio, territorio y artefactos. Aunque hoy en día esas teorías se encuentran muy lejos de las prácticas explícitas de los arqueólogos, al menos en su expresión políticamente correcta, la instrumentalización de los trabajos arqueológicos de que trata el libro encuentra sus fuentes de inspiración en ese fondo teórico. 

Estatua de Ambiorix en Tongres
Pues, como demuestra J. P. Payot ¿no obtienen todos los actores de la arqueología su interés recompensado en todos aquellos conflictos territoriales que basan su argumentación en la arqueología? ¿Los indígenas americanos y la extrema derecha americana, en el hallazgo del hombre de Kennewick en Washington? ¿Los arqueólogos y la Federación Rusa de la mano del ultranacionalismo ruso en torno a la ciudad de Arkaim al sur de los Urales y al norte de la frontera de Kazakstán? ¿El gobierno turco borrando el pasado ortodoxo y cristiano del suelo de Chipre? ¿Los griegos reclamando los frisos del Partenón? ¿El conflicto indo-musulmán de Ayodhya en torno al templo hindú y la mezquita? ¿El retorno a Etiopía del obelisco de Akxum llevado a Roma por Mussolini...?

Estatua de Pelayo en Covadonga
En el capítulo L'archéologie du divin se despliega un abanico de ejemplos sobre la interrelación entre religión y geopolítica. La arqueología del estado de Israel al servicio de la primacía de la presencia judía en Palestina, que no es otra cosa que la cuestión del control del territorio y su legitimación. Del otro lado, del de la autoridad Palestina, el mismo recurso a la arqueología como argumento cuando se lee que Y. Arafat replicaba que las excavaciones realizadas no permitían defender la evidencia de la gran ciudad de Jerusalén del relato bíblico y que en época del rey David sólo sería una aldea. Continúa el autor con los conflictos en torno a las excavaciones realizadas en la mezquita de al-Aqsa en 2007 y los intentos de judaizar Jerusalén y otros ejemplos, a los que añadiríamos el de la sepultura de Herodes encontrada por el arqueólogo Ehud Netzer en el corazón de los territorios ocupados[5].

Las piezas ausentes de la soberanía

Los objetos reclamados se convierten para J. P. Payot en las piezas ausentes de la soberanía ejercida sobre un territorio. El ejemplo más conocido es el de los frisos del Partenón, pero el autor nos cuenta también el del obelisco de Akxum, el del tesoro de Troya (con Turquía, Alemania y Rusia en liza), entre otros. Normalmente se trata de objetos sustraídos en el período colonial y que, tras la descolonización, los nuevos países intentan "completar las piezas ausentes de la panoplia simbólica de la soberanía (...) un material de soberanía que afecta, por su fuerza identitaria y su impronta territorial, al control simbólico de un territorio" (p. 71). Como afirma el autor, los estados concernidos no pueden renunciar a los vestigios que reclaman pero el rechazo de las antiguas potencias revela una posición neocolonial sobre sus antiguas colonias. ¿No es precisamente una prueba de esa diferente relación la nueva actitud de China en relación con los objetos sustraídos en el palacio imperial de verano y su nueva posición en el tablero de la geopolítica mundial?

¿Y en Francia?

En el último capítulo el autor aborda un tema que no consigue redondear como los anteriores. Es probable que sea temprano para abordar un sujeto tan delicado y reciente como el de los desafíos geopolíticos de la arqueología preventiva, lo cual merecería una investigación y una publicación por sí mismas. De todas formas, el autor anuncia explicaciones sugerentes. Sobre el origen de la arqueología en Francia y la opción liberal en que prevalecerá el derecho a la propiedad privada, la tardía implantación de un control sobre la actividad arqueológica, solamente a partir de la existencia de un régimen fuerte como el de Vichy y la consiguiente ley Carcopino...

Pero, aunque incompleto y apenas esbozado, lo que parece más interesante son las cinco páginas dedicadas a la arqueología preventiva hoy. El autor ubica la arqueología que representa la mayor parte de las intervenciones arqueológicas en Francia, la preventiva, en los desafíos de la geopolítica pues el territorio se ve inmerso en una relación de fuerza sobre la utilización del territorio, entre los promotores, privados o públicos, y los arqueólogos que intentan devolver de forma "inteligible la memoria del territorio" à la sociedad. Existe, pues, una legítima reivindicación de los distintos actores a actuar sobre el territorio, haciendo de nuestra ciencia, una "ciencia sensible". Como se ha dicho, el autor apenas se adentra en los problemas de la arqueología hoy y en suelo nacional pero algún día habrá que detenerse en detalle en este tema candente.

En síntesis, se trata de un libro que tiene el mérito de poner en valor un aspecto que, aunque conocido  del público especializado, es formalizado y enriquecido con plenitud de detalles (excesivos por momentos y que poco aportan en ocasiones a la tesis central). Hay que señalar que bajo la misma etiqueta enjeu géopolitique "objetivo geopolítico" el autor incluye  todos los ejemplos y sería recomendable que hubiera jerarquizado esos objetivos geopolíticos pues todos no representan la misma consecuencia política y los mismos planteamientos por parte de los diferentes actores implicados. Por otra parte, en ocasiones se observa cierta confusión entre los conceptos, pues si bien arqueología, ruinas, excavaciones, objetos, monumentos y patrimonio son, a veces,  equivalentes, no siempre es así. 
 
Si, como afirma A. Micaud[6], el patrimonio no existe en sí, y solamente una decisión política, colegiada y desde instancias con poder decisorio, selecciona qué merece ser protegido y qué merece ser conservado para las generaciones futuras. Al lado de las ruinas destacadas por esa decisión, el mismo poder puede olvidar otras que no interesa "patrimonializar" a causa de su significación de éstas en el territorio. Por otra parte, los "vertederos" de la historia, las fosas comunes de las carnicerías de las recientes guerras que necesitan de los métodos y técnicas propias de la arqueología no siempre son cuestiones relacionadas con un problema de soberanía territorial o, siquiera patrimonial, sino con un “deber de memoria” como dicen los franceses o con la “recuperación de la memoria” como decimos en nuestro país. Al contrario, las excavaciones de las fosas de ajusticiamientos arbitrarios poco tienen que ver con la aspectos territoriales sino que pretenden acabar con la confusión de la soberanía de un estado nación y la soberanía democrática de un pueblo. Como afirma M. Cuillerai[7], la relación entre historicismo y nacionalismo "ya no permite volver a una identidad que se constituye a partir de la historia nacional".

En definitiva, un libro que abre una nueva temática de investigación.


[1] P. Bourdieu, El oficio de científico. Ciencia de la ciencia y reflexividad, Barcelona, Anagrama, 2003.
[2] M. Lussault, L'Homme spatial. La construction sociale de l'espace humain, Paris, 2007.
[3] P. Ricœur, La mémoire, l'histoire, l'oubli, Paris, 2000.
[4] E. Warmenbol, La Belgique gauloise. Mythes et archéologies, Bruxelles, 2010.
[5] R. González Villaescusa, La tumba de herodes, el santo grial y el arca de la alianza,  Apuntes de Ciencia y Tecnología nº 23, junio 2007, p. 21-23.
[6] A. Micaud, La patrimonialisation ou comment redire ce qui nous relie (un point de vue sociologique), in Réinventer le patrimoine. De la culture à l’économie, une nouvelle pensée du patrimoine ? L’Harmattan, Paris, 2004, p. 81-96.
[7] M. Cuillerai, L'irreconcilié: histoire critique aux marges de l'amnistie, in S. Wahnich, (dir.). Une histoire politique de l'amnistie, Paris, 2007, 103.

domingo, 10 de abril de 2011

SOBRE LA PIEDRA DESNUDA


En la anterior noticia reproducíamos un artículo aparecido en el Diario de Córdoba del catedrático de arqueología de la Universidad de Córdoba, Desiderio Vaquerizo. No es una costumbre generalizada en nuestro blog el reproducir artículos de prensa sin más pero creemos que es una excelente ocasión para dar a conocer un libro de la catedrática Andreina Ricci de la Università degli Studi di Roma Tor Vergata del que nos encontramos preparando una edición en castellano y que confluye con alguna de las ideas expresadas en el texto del profesor Vaquerizo. 

El libro presenta las difíciles relaciones entre arqueología, ciudad, arqueólogos, urbanismo, sociedad, identidad, y, todo eso, nada menos que... ¡en Roma! Presentamos aquí una traducción de la sinopsis de contraportada y del índice y en breve presentaremos una reseña. Al frente del CESTER, el Centro Interdipartimentale per lo Studio delle Trasformazioni del Territorio, la profesora Ricci  ha hecho posible sacar la arqueología romana fuera de los foros, Fuori dai Fori, a los suburbios de la Roma actual y de la antigua Roma trascendiendo la monumentalidad y la arqueología contemplativa para proponernos una arqueología participativa en íntima relación con el tejido social.

 
Andreina Ricci, Attorno alla nuda pietra. Archeologia e città tra identità e progetto, Interventi Donzelli, Roma, 2006. 159 páginas (167 x 112 mm). Sobre la piedra desnuda. Arqueología y ciudad entre identidad y proyecto.


Ruinas, lugares, identidad, tomando Roma como referencia, este ensayo contiene una densa trama de reflexiones controvertidas en torno al uso público de los restos arqueológicos urbanos. Descodificando afirmaciones tradicionales, indaga sobre los nexos existentes entre bienes culturales e identidad colectiva en la  actual área metropolitana de la ciudad. Se pone en entredicho no solo el trabajo del arqueólogo sino también el de todos aquellos que se ocupan del patrimonio arqueológico urbano. Se propone no solo encontrar el equilibrio entre investigación y  salvaguarda  del patrimonio de las necesidades de transformación urbana, sino también, y sobre todo, nuevas propuestas que fomenten la participación activa de los ciudadanos en la comprensión  de su pasado y en la configuración de su territorio, en la construcción de su identidad colectiva, cada vez más variopinta y diferenciada.






Indice

Una nueva aria
    Ruinas en los parques y ruinas imaginarias
    Arqueología y uso público de la historia
    Aislamiento de los monumentos y religión de la política
    El futuro se separa del pasado

Difícil herencia
    Centro histórico y ciudad nueva
    Los recintos de la memoria
    Un paréntesis sobre los "residuos"
    Memoria y lugares
    Nuevos aislamientos
    Religión de la política/culto de lo antiguo
    Restos indescifrables
    Autoctonía romana
    Autoctonía y "familiaridad"
    Identidad: ¿condición o proceso?
    Alteridad negada y piedra desnuda
    Bienes culturales y "estado de excepción"

Partir del presente
    Nuevas alianzas
    Interpretación y "universo de consenso"
    Proyecto arqueológico y traducción
    Proyecto arqueológico y relato

ARQUEOLOGÍA SOMOS TODOS

Desiderio Vaquerizo Gil

Diario Córdoba, 25 de marzo de 2011

La Arqueología no sería nada sin la sociedad que la genera y la sostiene. Quienes nos dedicamos a esta profesión tenemos como objetivo último recrear los hechos (también, el pensamiento, la actitud ante la vida y la muerte) de quienes nos precedieron en el tiempo; o, lo que es lo mismo, hacer historia. Como todo el mundo sabe, trabajamos sobre los restos materiales de épocas pasadas: ruinas, cimientos, "tejoletes" y desechos orgánicos, que constituyen los archivos del suelo. Una categoría de fuentes que pasan de basura a documento histórico desde el momento en que son recuperados mediante un método científico y sometidos a exégesis por mentes perfectamente entrenadas para ello, capaces de ver más allá de lo obvio y generar conocimiento. Cualquier lugar en el que haya habido actividad humana guarda evidencias que, bien leídas e interpretadas, serán suficientes para reconstruir las vicisitudes del sitio y de quienes lo habitaron. Pero la cosa no queda ahí. Con frecuencia, esos mismos documentos materiales adquieren categoría artística o monumental y requieren un tipo de tratamiento particular destinado a conservarlos, ponerlos en valor y rentabilizarlos como recurso potencial, cultural y económico. Así, la Arqueología pasa de ser una forma más de recrear la historia para trascender su propia definición conceptual y necesitar de una gestión propia que la convierta en motivo de orgullo, seña de identidad y yacimiento de empleo. Nada más, y nada menos.

Esta problemática alcanza su máxima expresión en ciudades como Córdoba, con una complejidad como yacimiento que he ido desgranando en otros artículos y sobre la que seguiré reflexionando en el futuro. A nadie se le escapa el boom de la Arqueología en los últimos treinta años (sobre todo, en su vertiente urbana), y la crisis que la afecta desde que explotó la burbuja inmobiliaria, dado el fuerte maridaje entre ambas. Nada volverá a ser lo que ha sido, y en buena medida la responsabilidad es nuestra (me refiero a las Administraciones con competencias al respecto, al colectivo profesional de arqueólogos, y a la sociedad en su conjunto), por no haber sabido prever lo que iba a ocurrir, cegados por la vorágine del día a día y el dinero, ni tampoco abordar en su conjunto el espectro de posibilidades que permite y exige la disciplina, desde el punto de vista de la interpretación, la gestión y su reversión a la sociedad. Algo que desde el Grupo de Investigación que dirijo, en el marco de su convenio de colaboración con la Gerencia Municipal de Urbanismo, hemos ido abordando en la medida que permitían los tiempos y las fuerzas, pero que cobra ahora carácter de urgencia y se convertirá en prioridad los próximos años. Buscamos con ello transferir a la sociedad el conocimiento acumulado a lo largo de casi dos décadas de trabajo, convencidos de que sólo si la ciudadanía percibe y entiende lo que la Arqueología representa aprenderá a respetarla, cuidarla y defenderla. También, demostrar que existen otras formas de abordar el pasado, como un patrimonio común capaz de generar empleo sostenible y enriquecer la oferta patrimonial y turística de la ciudad, al tiempo que multiplica sus atractivos y su proyección en el mundo. De acuerdo con esta filosofía, hemos refundido la labor que ya veníamos realizando en un nuevo proyecto: "Arqueología somos todos", que mantendremos activo hasta que la sociedad cordobesa lo pida, y que de un modo absolutamente voluntarista por parte de quienes lo integramos, tratará durante los próximos años de acercar los últimos hallazgos de nuestra arqueología al cordobés de a pie, acudiendo a sus propios barrios. Visitaremos para ello los Centros Cívicos, a los que llevaremos exposiciones, charlas-coloquio y rutas guiadas; acercaremos la Arqueología a la calle mediante una exposición que tendrá lugar en el Bulevar Gran Capitán en la primera quincena de junio, y llamaremos la atención sobre la necesidad de saber dónde pisamos a través de conferencias repartidas por numerosas sedes, rutas a pie o en bicicleta por nuestro patrimonio arqueológico visible e invisible (me refiero al conservado en multitud de edificios y sótanos), y la puesta en marcha de arqueódromos (en los Centros Cívicos y en el Jardín Botánico) al que podrán asistir niños de entre cinco y diez años para probar por sí mismos la emoción que supone hacer historia. Se trata de un proyecto vivo y abierto, al que puede sumarse todo aquél que esté interesado (más información en ARQUEOCORDOBA) y que arranca casi de la nada, pero con el apoyo impagable de algunas instituciones, asociaciones, colectivos y empresas cordobesas que han entendido enseguida su necesidad y también su potencial, verdaderamente infinito. Gracias de corazón a todos ellos por permitirnos convertir en realidad una entelequia.

Permítanme terminar invitándoles a participar en la apuesta. El futuro de Córdoba es posible, y en él tendrá mucho que decir su pasado. Se lo debemos a nuestros jóvenes, que son nuestro incierto, pero también esperanzador presente.

viernes, 1 de abril de 2011

UN NUEVO ARTÍCULO SOBRE EL URBANISMO DE VALENCIA


Es un placer presentar un nuevo artículo sobre la historia urbana de la ciudad de Valencia. El estudio acaba de aparecer en la prestigiosa revista Madrider Mitteilungen del Instituto Arqueológico Alemán y trata del urbanismo de los barrios de Velluters y la Boatella. Se alinea en sus postulados teóricos y en la metodología utilizada con el publicado hace diez años  por uno de nosotros en la misma revista. 

El articulo es el resultado final de un trabajo de investigación de Claire Pichard presentado como memoria de Master en Paris I La Sorbonne, supervisado por J. Burnouf y G. Chouquer y, localmente, por R. González Villaescusa. Contó con la colaboración de la institución local del SIAM y la colaboración de J. V. Lerma

Ofrecemos el resumen en la lengua original del artículo (francés) y su traducción castellana así como el artículo sobre el barrio del Carmen.

Claire Pichard, L'évolution diachronique du paysage urbain des quartiers de la Boatella et de Velluters de la construction de la muraille islamique à nous jours (Valence), Madrider Mitteilungen, 51-2010, 455-490.
Fig. 8: Tramas urbanas del sector estudiado y la red de acequias

Résumé

Trois phases principales d’urbanisation sont traditionnellement distinguées dans l’histoire urbaine de la ville de Valencia. Celles-ci sont associées à trois urbanismes souvent présentés comme étant concurrents et en opposition dans leurs principes et leur application. Dans le cadre des quartiers de la Boatella et de Velluters, situés aux portes de la muraille islamique puis intégrés à la muraille chrétienne, l’approche morphologique du processus d’urbanisation permet d’une part d’appréhender de manière originale les modalités de la colonisation chrétienne d’un espace modelé durant cinq siècles par les musulmanes, et d’autre part de mettre en évidence des éléments qui permettent de réévaluer le clivage ville/campagne dans la fabrique de l’urbain. Cette étude revient sur des réflexions ayant trait à la part des planifications et au caractère impensé de la construction des villes.

Mots clés : diachronisme, histoire urbaine, pobla, acequia, paléochenal.

Resumen


Tradicionalmente se distinguen tres fases del urbanismo de la ciudad de Valencia. Se asocian a tres tipos de urbanismo, presentados frecuentemente como concurrentes y en oposición en sus principios y aplicación. En el contexto de los barrios de la Boatella y de Velluters, al exterior de las puertas de la muralla islámica e integrados posteriormente a intramuros de la muralla cristiana, la aproximación morfológica del proceso de urbanización permite comprender de forma original, por un lado, las modalidades de colonización cristiana de un espacio modelado durante cinco siglos por los musulmanes; y, por otro, poner en evidencia elementos que permiten reevaluar la cesura entre ciudad y campo en la fábrica urbana. Este estudio se detiene en cuestiones que intentan definir la planificación y el carácter "impensado" de las ciudades.

Palabras clave: diacronía, historia urbana, pobla, acequia, paleocanal.


R. González Villaescusa, El barrio del Carmen de Valencia: análisis morfológico e historia urbana, Madrider Mitteilungen, 41-2000, 410-435.
11.BarrioCarmen

miércoles, 23 de marzo de 2011

POLÉMICA EN TORNO AL HOTEL DE LA MARINA DE PARIS

Fachada del Hotel de la Marine de París

En línea con la atención hacia el patrimonio arquitectónico, un tanto transversal implícita en muchos de los artículos de este blog, la polémica sobre el uso por un operador privado del magnífico Hôtel de la Marine en Paris, obra del arquitecto neoclásico Gabriel, no puede ser soslayada en este foro y consecuentemente en este asunto debemos alertar contra estos nuevos experimentos gubernamentales tendentes a poner en manos de corporaciones económicas particulares determinados monumentos públicos, al socaire del actual crash económico.

Dificultades financieras que ablandan el rechazo natural de las opiniones públicas nacionales y a la postre abocan hacia escenarios inéditos e inverosímiles como la invasión de lonas publicitarias en entornos edilicios privilegiados, hasta ahora vetados para ello, como  la de una conocida marca de relojes díscolamente colgada en el mismísimo Puente de los Suspiros de la ciudad de Venecia.

Traducción del artículo aparecido en 
Le Figaro, 7 de enero de 2011 

Numerosas personalidades, entre las cuales se encuentra el antiguo presidente Valéry Giscard d'Estaing, se oponen a que este edificio del siglo XVIII pueda pasar a manos de una empresa privada. ¿Pesa como una losa el sentimiento de la decadencia francesa frente al necesario rigor presupuestario? Convencidos de que la concesión a una empresa privada del antiguo hotel de la Marina, antiguo Garde-Meuble real situado en la plaza de la Concordia, es un símbolo de esta decadencia, un buen número de personalidades ha decidido pasar a la acción. Instigados por Olivier de Rohan, presidente de la asociación que persigue la protección del hotel, historiadores, marinos, académicos o el mismo Valéry Giscard d'Estaing intentan defender, contra viento y marea, “la integridad del Hotel de la Marine”.

Recientemente, al amparo del anonimato, algunos miembros del Estado Mayor de la marina han dado a conocer su “inquietud” sobre el futuro de este edificio, construido por el arquitecto Ange-Jacques Gabriel en el siglo XVIII y que, desde entonces, ha sido la sede del Estado Mayor de la Marina francesa. Se ha extendido el rumor por todo París de que el propio Ministro de Defensa, Alain Juppé, “estaría incómodo” por el giro que han tomado los acontecimientos. Si bien el Ministro nunca lo ha declarado oficialmente, y en su entorno se resalta que el Ministerio de defensa no es propietario del hotel, y por consiguiente, no se encuentra implicado en el expediente, el rumor no deja de insistir: Alain Juppé estaría en contra de la concesión del edificio público a un operador privado, sobre todo si este último tiene como proyecto transformarlo en un hotel de lujo. 

Aunque nunca “firme petición alguna”, el antiguo presidente de la República, Valéry Giscard d'Estaing, ha hecho en esta ocasión, una excepción. Ha declarado que “he firmado para que el Estado conserve el monumento, aunque es posible entender que el Estado se vea obligado a deshacerse de edificios cuyo mantenimiento constituye una onerosa carga presupuestaria, debe prevalecer el interés patrimonial.”

Actualmente el hotel es ocupado por unos 1000 marineros, que deberán levantar el cuartel hacia el año 2014 para incorporarse al nuevo centro de la Defensa. Demasiado caro de mantener (unos 20.000 m² de superficie), será arrendado por el Estado a un operador privado, que gestionará libremente su explotación. Los eventuales candidatos tienen hasta finales de enero para presentar el proyecto de rehabilitación. Por el momento se conoce una única candidatura, la planteada por el hombre de negocios Alexandre Allard. Esta propuesta que plantea una mezcla de galerías de arte y hostelería de lujo y piscina privada, hace reaccionar a los defensores del patrimonio. “Estoy en contra de toda utilización mercantil de un bien del Estado”, afirma el historiador Max Gallo, mientras que el antiguo embajador Jean-François Parot considera que “la nación no debe liquidar su herencia”. “Los franceses no lo comprenderían” afirman, insistiendo en uno de los aspectos más sensibles de este asunto. 

Un museo del siglo XVIII
En el inmenso edificio, formado por más de 500 habitaciones, un sótano, dos patios, una escalera construida por Soufflot. Los salones en honor a Napoleón III junto con un ala de oficinas. Todo ello catalogado y, por lo tanto, muy costoso de rehabilitar. De ahí que la decisión, planteada por François Baroin, Ministro del Presupuesto, y por el primer ministro, sea la de arrendarlo a un operador privado por un largo período de tiempo. “¿Pero dónde estaremos todos en cien años?” objeta el académico Jean-Marie Rouart. Para éste, “desde el momento en que el Presidente quiere hacer una casa de la historia de Francia, hay una contradicción fundamental que consiste en no respetar un lugar que personifica precisamente esa historia”. El académico aboga por que el hotel sea transformado en un museo del siglo XVIII, lo que sería viable por el abundante mobiliario de esa época. 

En los próximos días, va a celebrarse una enésima reunión en presidencia. Reunión que no debería aplacar a los “opositores” sino que tendría por objeto alargar los plazos de presentación de proyectos con el fin de permitir presentarse a otros candidatos, y crear una comisión de seguimiento que podría ser dirigida por el Senador de la UMP Alberic de Montgolfier. “Al final será Nicolas Sarkozy quién zanjará la discusión” sentencia el entorno de Valéry Giscard d'Estaing.

Otros enlaces

Y, sobre el más que probable aplazamiento de la decisión por una comisión presidida por el antiguo presidente de la República Francesa, que junto a los miembros que la componen, son mayoritariamente contrarios al proyecto:

Valoriser l’Hôtel de la Marine par un acteur privé?

miércoles, 9 de marzo de 2011

LA RECONQUISTA DE LOS DIAGNÓSTICOS ARQUEOLÓGICOS (POR LOS PROMOTORES)


Foto Service Archéologique Départemental des Yvelines
Con la traducción de este comunicado del sitio Ecran de Veille de l’Archéologie (Salvapantallas de la Arqueología) del colectivo de arqueólogos de la región Rhône-Alpes publicado en francés el día 1 de marzo  mostramos con un ejemplo el proceso de degradación metodológica que hemos denunciado en numerosas ocasiones.

¿Las semejanzas entre España y Francia? Aunque se trate de un instituto nacional, el INRAP, la reducción presupuestaria conlleva del mismo modo un retroceso metodológico privando de la reflexión científica necesaria a la actividad arqueológica preventiva y convirtiéndola en un proceso mecánico tendente a detectar exclusivamente la presencia de yacimientos. Se reduce a una realidad binaria: hay o no hay yacimiento, lo que, al final del argumento, es hay o no hay que intervenir, o lo que es lo mismo, esto va a terminar antes y va a costar menos dinero. La entrada de las empresas privadas en concurrencia con el INRAP confluye en el mismo proceso, pues, la precarización de sus empleados conlleva necesariamente la aceptación de la reducción de costes en la misma tarea de diagnóstico.

¿Cuáles son las diferencias? La fuerza de los arqueólogos de Rhône-Alpes que se aprecia al final del texto y que se origina en su carácter de agentes públicos que se niegan a aceptar las condiciones de trabajo que degradan el ejercicio de la profesión. Pero… con la competencia del sector privado aludida ¿cuánto tiempo podrán soportar la presión? Si tenemos en cuenta que al mismo tiempo se está intentando reducir la estabilidad laboral por medio de la supresión del llamado Contrato de Actividad (Contrat d’Activité), según la Unión sindical Solidaires, basado en una misión y no en un periodo de tiempo, puesto en marcha por el INRAP de forma experimental a inicios de 2010, no parece que el futuro de dicho instituto público, que ve cada vez más mermadas sus competencias, sea muy halagüeño.

"Los arqueólogos de la región Rhône-Alpes estamos inquietos por las noticias que nos han llegado sobre los presupuestos de 2011 y por las nuevas disposiciones sobre los recursos asignados a los diagnósticos arqueológicos: 8,5 días / persona por hectárea no permiten realizar nuestro trabajo de arqueólogos.

¿Es preciso recordar nuestra profesión de arqueólogos? Hacer un diagnóstico no sólo es para detectar la presencia de restos arqueológicos, sino también para caracterizar los yacimientos. Recordemos que la inter-región de Rhône-Alpes, Auvergne tiene una configuración morfológica y estratigráfica diversa, compleja y desarrollada, que no permite reducciones presupuestarias. ¿Cómo cumplir en estas condiciones con los requisitos mínimos del 7% de sondeos que establece el Estado para llevar a cabo la actividad arqueológica? Tras 30 años de arqueología preventiva en Rhône-Alpes, ahora asistimos a un retroceso efectivo de nuestro oficio y de sus objetivos.

Sorprende que este tipo de disposiciones hayan sido adoptadas, contra la opinión de la CIRA Este (Commission Inter-régional de la Recherche Archéologique) que protestó contra estas prácticas que prevalecían en la región de Lorena, a través de una moción reflejada en el acta de los días 20 y 21 de noviembre de 2002. Como se indica en un documento remitido por esta razón al CNAR (Conseil national de la recherche archéologique) en febrero de 2003: "... el uso casi exclusivo de zanjas como método de referencia para las encuestas, la ausencia de suficiente cooperación científica antes y después de la intervención sobre el terreno, vacían de su contenido el diagnóstico científico. La ausencia, constatada, de pruebas de estructuras y controles estratigráficos, refuerza aún más este déficit preocupante. Si la detección es uno de los objetivos del proceso, no dejaremos de señalar con insistencia que los restos también se deben caracterizar. Esto se aplica por igual a todos los tipos de yacimientos. Recordemos que para una gran cantidad de éstos, el diagnóstico se convertirá en la única fuente de conocimiento científico, bien sea por razones científicas, técnicas o financieras de no dar continuidad a la operación de terreno y no excavar".

Desde 2003 asistimos a un retroceso metodológico que pone en peligro la propia arqueología.

En este estado de cosas, informamos que los arqueólogos de la inter-región Rhône-Alpes, Auvergne, nos negaremos categóricamente a intervenir en estas condiciones."

lunes, 7 de marzo de 2011

GRANDES MENTIRAS ARQUEOLÓGICAS

Grafito de un calvario sobre uno de los polémicos fragmentos
La noticia de los polémicos hallazgos de Iruña Veleia retomada el pasado día 3 de marzo por “La Noche Despierta” de Radio Euskadi, nos ha parecido una oportunidad, no tanto de volver sobre los cuestionados hallazgos de pretendidas ostracas con epígrafes euskéricos esgrafiados del siglo III d. C., provinentes de la domus de Pompeia Valentina (sic), dados a conocer por el directivo de la empresa arqueológica Lumen S.L. Eliseo Gil en el año 2006, como de poner el foco sobre la necesidad de establecer protocolos mínimos de garantía, tales como comités científicos de redacción, que eviten fraudes intelectuales sonados como el protagonizado por la portada de la propia revista Arkeoikuska 2005 y que dejan la fiabilidad de las publicaciones donde se perpetran tales imposturas a los pies de los caballos de la incredulidad general.

Véanse todos los documentos del informe en la web de la diputación de Alava

jueves, 17 de febrero de 2011

STEVE JOBS GANA LA BATALLA DE LA IGNORANCIA

Que Steve Jobs consiga derribar una casa con cierto nivel de protección de los años 20 es una preciosa oportunidad para que le dediquemos un comentario en este blog. 

Nunca hemos sido partícipes de una visión de la informática restrictiva y elitista. Tampoco nos gustan los shows mediáticos en los que el gurú de gurúes recomienda lo que debe hacer el resto de la humanidad. Los productos de Appel son eso, ordenadores pijos para una élite que como en el caso de la empresa Mont Blanc subsiste gracias al fabuloso valor añadido suntuario que tienen y que pagan solo unos pocos, mientras el 90% del resto de los mortales escriben con BIC. Es el triunfo de la ignorancia, de la estética sin ética.

En nuestro país, el señor Jobs sería uno de los vultúridos amigo del vandalismo oficial que acecha al Cabanyal.

Que le aproveche demoler su casa señor Jobs. 



El co fundador de Apple consigue que se apruebe el derribo de su mansión, de 1925, para hacer una casa más moderna

El País, ROCÍO AYUSO - Los Ángeles - 17/02/2011

Más pequeño y moderno. Esas son las máximas de Steve Jobs, el co fundador de Apple capaz de aplicar su filosofía más allá de los productos Mac a su propia casa. Jobs se salió con la suya al comenzar esta semana las obras de demolición de su mansión, construida en 1925, para erguir en ese mismo solar lo que será una casa más pequeña y moderna. La batalla de la que este lunes salió victorioso le tuvo en guerra durante la pasada década contra la Sociedad Nacional para la Preservación Histórica, organización estadounidense dedicada a proteger edificios de interés histórico. La mansión de estilo español que el cerebro detrás de Apple compró en la década de los 80 fue construida por George Washington Smith, arquitecto popular en esta área de San Francisco (EEUU), para el magnate de aquella época Daniel Jackling, quien hizo su fortuna con el cobre.

La casa Jackling, como se la conocía popularmente, tenía 14 dormitorios y 1.600 metros cuadrados habitables. Sin embargo, se pasó los últimos diez años deshabitada mientras Jobs conseguía los permisos de demolición que le fueron denegados con anterioridad ante el recurso presentado por la asociación arquitectónica. "Jobs sabía el significado histórico (de la mansión) y no hizo caso", comentó un portavoz del grupo sobre una demolición que consideró "desafortunada". Por el contrario, Jobs definió la que ya no es su casa como "una de las mayores abominaciones arquitectónicas" que conocía.

Los abogados de Jobs sólo han confirmado el proceso de demolición, pero no los nuevos planes de construcción. Algunos elementos de la casa ya destruida, como los azulejos estilo español y árabe que la decoraban, serán rescatados, informó la asociación.

La mansión de Jobs sólo es un nuevo ejemplo de una larga lucha entre las diferentes organizaciones a favor de conservar la corta historia arquitectónica de California frente a los avances urbanísticos y estéticos. La actriz Diane Keaton está en el otro lado de esta lucha, parte de la Sociedad para la Conservación de Los Ángeles y encargada de varias renovaciones en el área. "Es de vital importancia, especialmente en California, reconocer nuestras maravillas arquitectónicas, hogares por lo general de estilo español construidos en la década de los 20, 30 y 40", recordó la intérprete recientemente. Antes de la demolición de su mansión, Jobs recibió dos ofertas para que la casa fuera trasladada a otra ubicación pero el magnate de la informática y los interesados en salvar el edificio nunca consiguieron llegar a un acuerdo.

martes, 8 de febrero de 2011

YA EXISTE PLAUDITE CIVES WEB!!

Hace un tiempo que pensabámos que el tipo de información que ofrecemos se prestaba a una presentación en sitio web. Con una información más jerarquizada y accesible pretendemos que Plaudite Ciues web sea un complemento del blog.

De momento, y para abrir ir abriendo boca, ya se encuentran disponibles (casi) todos los artículos de opinión que hemos publicado en estos años por orden cronológico.

En breve iremos abriendo rúbricas de artículos y reseñas.

lunes, 7 de febrero de 2011

EL TANGO DE LA ARQUEOLOGÍA EN EL PGOU


Excavaciones en el antiguo Hospital (Valencia)
Ricardo González Villaescusa
Josep Vicent Lerma

Levante-EMV, 7 de febrero de 2011


La finalización del plazo legal para realizar alegaciones a la Revisión Simplificada del original Plan General de Ordenación Urbana de Valencia de 1988 en el correspondiente documento de información pública, parece augurar, parafraseando la célebre obra de Charles Dickens (Great Expectations), tal vez una nueva etapa de potenciales expectativas, si bien probablemente con más Ginger ale que vodka en sus objetivos, para las dos próximas décadas de la Arqueología Urbana de nuestra ciudad, casi un año después del fallido Congreso Modelos de Gestión del Patrimonio Arqueológico en el siglo XXI (Levante-EMV, 14-01-10).


Toda vez que las Normas del Catálogo Estructural de Bienes y Espacios Protegidos determinan tres figuras de interés arqueológico, las Zonas Arqueológicas (ZA), con la máxima protección que la legislación concede a los Bienes de Interés Cultural (BIC), como la denominada Torre Adosada de la Muralla Árabe en la plaza del Ángel, subsumida en el APA-05, las Áreas o Espacios de Protección Arqueológica (APA-EPA), homologables a los denominados Bienes de Relevancia Local (BRL), como el Antiguo Hospital General (APA-12) o el conjunto de la Almoina (APA-01) y las Áreas de Vigilancia Arqueológica (AVA), entre las cuales se consignan, al margen de la de reciente creación de Patraix por iniciativa vecinal (AVA-09), otras muchas interesantes novedades como el meritorio núcleo histórico del Grao (AVA-14) o la pertinente a los no menos emblemáticos azudes, como los de las acequias de Rovella o Rascanya, partidores y «llengües» de nuestro término municipal (AVA-30).

Las Zonas Arqueológicas y los Espacios o Áreas de Protección Arqueológica, textualmente según las referidas Normas: «son ámbitos en los que siendo pública la existencia de restos arqueológicos, se destinan las parcelas o inmuebles a garantizar la investigación, conservación o presentación al público de los restos patrimoniales allí existentes» y en ellos «las obras requerirán de un Informe del Servicio de Investigación Arqueológica Municipal (SIAM), sobre la posible afección al patrimonio, debiendo realizarse los trabajos bajo supervisión del mismo». Escenario de renovado incremento de carga de trabajo un tanto incoherente con el lastimoso estado de las escuálidas partidas presupuestarias reales de dicho epigónico departamento arqueológico, tras la luz de gas a la que fue sometido en 2009 por la Dirección General de Patrimonio Cultural Valenciano de Paz Olmos, con la contingente supresión unilateral de los sesenta mil euros de la aportación autonómica al no denunciado por nadie «Convenio Ayuntamiento-Conselleria para la realización de excavaciones arqueológicas en el término municipal de Valencia», tal como apuntábamos en estas mismas páginas en nuestro periodístico «Cladem Archaeologico» (Levante-EMV, 2-05-09).

En este orden de cosas las Áreas de Vigilancia Arqueológica por su parte vienen definidas negro sobre blanco «en base a la presunción de contener restos arqueológicos». Por consiguiente, además de las cautelas genéricas exigidas por la Ley de Patrimonio Cultural Valenciano (LPCV) (Ley 4/98), en ellas «la concesión de licencia urbanística de cualquier índole, que comporte movimientos de tierras, estará sujeta a informe previo del SIAM acerca de la compatibilidad de la obra pretendida con la conservación de los restos arqueológicos que pudieran existir en el lugar, indicando las precauciones que deban adoptarse».

Milongueras pretensiones del tango «Mano a mano» (1923) de Celedonio Flores, que más allá de la constitución de un embrión de patronal arqueológica valenciana (Asemarq), en un año durante el cual han menudeado los titulares del estilo «La Arqueología en apuros» o «La Arqueología se queda en los huesos» (Levante-EMV, 6-02-10) por la crisis de las mercantiles del ramo y en el que muchos arqueólogos autónomos proletarizados —formando parte de lo que ha venido en llamarse «cognitariado»—, ya se han decantado por abandonar esta praxis profesional como secuela del actual parón inmobiliario, a poco que se renuncie a las ensoñaciones pompeyanas al uso, ahora que ruedan por los suelos los frescos y mampuestos de la Casa de los Gladiadores, bien podrían vertebrar en breve un exigible horizonte de gestión mínimamente eficiente del patrimonio arqueológico más cercano, solo en teoría y sobre el papel sustentable económicamente por el programa 336 «Arqueología y Protección del Patrimonio Histórico-Artístico» del Presupuesto Municipal de 2011 provisto de un total general de 4.977.499,44 euros.

Artículo entre los 10 más votados de Levante-EMV del día 7 de febrero

martes, 1 de febrero de 2011

DECLARACIÓN DE BARCELONA SOBRE LOS ANTIGUOS CEMENTERIOS JUDÍOS


THE BARCELONA DECLARATION ON ANCIENT JEWISH CEMETERIES
 

Los profesionales y expertos reunidos en Barcelona en el marco de las jornadas internacionales «La intervención arqueológica en las necrópolis históricas. Los cementerios judíos», celebradas los días 15 y 16 de enero de 2009, conscientes de la necesidad de aportar nuestro grano de arena a la reconstrucción de los fundamentos científicos de nuestro pasado común, en especial en lo relacionado con los procesos de estudio y tratamiento de los restos humanos aparecidos en cementerios históricos, queremos formular la declaración siguiente, con vistas a posteriores deliberaciones (ICOMOS) y posibles actividades:

1. En el marco de las declaraciones de derechos humanos y de los principios democráticos y las leyes vigentes en cada país, consideramos que el derecho público —en sus distintas vertientes— y el patrimonio público son los ámbitos conceptuales en los que deben hallar su encaje las sensibilidades particulares relacionadas con el patrimonio en general y las necrópolis antiguas en particular. 

2. Las necrópolis antiguas son un testimonio físico de primera magnitud, insustituible y de importancia capital para el estudio de esta base cultural y de la diversidad y características de las poblaciones que las crearon y utilizaron.

3. La aplicación de metodologías científicas —tanto desde una vertiente social como biológica— para el estudio de poblaciones antiguas desaparecidas, teniendo en cuenta todo lo que aporta el conocimiento que se tiene de los rituales que podrían corresponder a los grupos humanos enterrados, se demuestra como una forma fiable de poder alcanzar un conocimiento profundo y lo más objetivo posible sobre los antepasados.

4. El tratamiento de los restos aparecidos en necrópolis, cementerios o bien en tumbas individuales de carácter histórico, sea cual sea su tipología, antigüedad y adscripción cultural o religiosa, debe llevarse a cabo con el máximo cuidado y con garantías científicas y de respeto a su condición de restos humanos.

5. En este sentido, la arqueología y la antropología son dos disciplinas que permiten garantizar la actuación científica en el estudio de las necrópolis. Su actuación sobre los conjuntos funerarios siempre deberá llevarse a cabo desde las vertientes del estricto cumplimiento de los principios de derecho público del lugar donde se realice, aplicando las metodologías más adecuadas y de calidad contrastada, y dentro de la aplicación estricta de los principios de la ética profesional.

6. Las instituciones depositarias, con la autorización normativa correspondiente, deben garantizar por encima de todo y como mínimo: el tratamiento con respeto; la unidad de los conjuntos; la unidad de cada individuo; la identificación esmerada de todos los elementos custodiados; la conservación futura en las mejores condiciones físicas y de seguridad, así como el acceso a personas autorizadas para los estudios correspondientes.

7. Los restos humanos contextualizados —por fragmentarios que sean— y procedentes de intervenciones arqueológicas en necrópolis históricas son elementos básicos para los estudios sobre las poblaciones antiguas. Una vez que se han llevado a cabo dichos estudios, con el cuidado y el grado de intensidad que se ha estimado adecuado o ha sido posible, el lugar donde deben depositarse estos restos debe ser consultado entre las partes competentes en el asunto de acuerdo con las leyes vigentes. 

8. Los datos y las conclusiones que se extraigan de los estudios sobre cementerios históricos deberían ser siempre de carácter público y accesibles a todas aquellas personas que lo soliciten y tengan interés en conocer su historia, tanto en lo referente a aquellos aspectos relacionados con los conocimientos físicos sobre los individuos estudiados como en lo referente a los aspectos culturales.

Renée Sivan, Neil A. Silberman, Laia Colomer, Vicent Lerma, Oriol Saula, Anna Colet, Daniel Botella, Isabel Santana, Joan-Lluís Pérez Francesc, Carme Miró, Eulàlia Subirà, Gemma Caballé, Ferran Puig, Max Polonovski, Jordi Casanovas y Joan Josep López Burniol.

Barcelona, 16 de enero de 2009

Versión castellana, catalana e inglesa en pdf
DECLARACIÓ DE BARCELONA_completa