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domingo, 31 de octubre de 2021

LA FORTUNA: EL PODCAST - Episodio 3. La españa vaciada de tesoros (Canal Movistar +)

LA FORTUNA: EL PODCAST - Episodio 3. La españa vaciada de tesoros

El lugar más golpeado por el saqueo del patrimonio es la llamada España Vacía, esto está ocurriendo hoy mismo. Recorremos desde una iglesia románica en Soria al propio Museo del Prado, que también ayuda a explicar cómo el expolio ha sido determinante para nuestra historia, desde los cuadros que no están en Madrid por el saqueo napoleónico al románico que te encuentras en Nueva York. 

Nos adentramos en Aragón, con la desaparición de unos cascos celtíberos de grandísimo valor y recorremos toda la cadena del caso: hablan con el experto que los descubrió en un museo francés, Ricardo González; el comprador de los cascos, el inglés Christian Levett; el guardia civil Juan José Águila y el embajador ante la Unesco Andrés Perelló, que se empeñó en recuperarlos y devolverlos a España. Pero también hay historias sin final feliz, pese al empuje de personajes anónimos como Lourdes Simal, una vecina que lucha desde hace años por la recuperación de un pórtico románico en un pueblo de Soria.

sábado, 27 de febrero de 2021

PROGRAMA "UNIDAD MÓVIL" ARAGÓN EXPOLIADO

Programa Unidad móvil "Aragón expoliado" de la TV pública Aragonesa donde se da cuenta del expolio de Aranda de Moncayo y la posterior devolución de los cascos celtibéricos.



 


lunes, 19 de octubre de 2020

INVITACIÓN AL EXPOLIO

Josep Vicent Lerma Levante-EMV

16 de octubre de 2020

    Hace unos pocos meses, después de la publicación tras el gran confinamiento de nuestro último artículo de opinión “La Arqueología entra en coma” (Levante-EMV, 22-05-2020), una línea de tipografía azul eléctrico subrayaba en la bandeja de entrada del ordenador la nueva misiva de un entrañable amigo de los asamblearios años setenta universitarios que nos tocó en suerte compartir, en cuyo contenido epistolar venía en el fondo a espolearnos sobre el asunto sustancial de no cejar de terciar en los debates históricos de la ciudad de Valencia. En este sentido, más allá de la descabellada invención arqueológica de la conducción hidráulica romana más larga de Hispania, de la que se hicieron eco algunos periódicos del país (13-02-2020), de casi 100 kilómetros entre el pétreo acueducto de Peña Cortada y la notísima urbe Valentia, pasando eso sí por los pintorescos “Arquets” medievales de la acequia de Quart en Manises o la impostada construcción en el siglo VI de nuestra era de una ciudad hispano-bizantina (sic) amurallada con torres cuadradas, que posteriormente sería conquistada por el rey godo Leovigildo, cual si se tratara de un episodio más de “Juego de Tronos”, llamada para más inri por un doctor de la Politécnica “Valencia la Vella” (Riba-roja de Túria).

Sin olvidar el reciente caso palmario de Pseudohistoria titulado “A los cristianos les costó más de un siglo conquistar la Valencia musulmana” (Levante-EMV, 4-10-2020), perpetrado por el histórico secesionista lingüístico Baltasar Bueno. Lo cierto y verdaderamente trascendente en nuestra opinión ahora, es que desde el punto de vista del patrimonio cultural valenciano, tras el “Crash” inmobiliario de 2008 y la actual pandemia del Covid-19 del 2020, junto con la desidia administrativa antológica que supone 32 años depués, la aún pendiente designación de los ocho vocales de la Junta de Valoración de Bienes (Ley 4/1998. Art. 8) o en esa misma línea crepuscular de eclipse de la política patrimonial, la falta también de nombramiento de los miembros del inédito, desde hace tres años, Consejo Asesor de Arqueología (Decreto 107/2017. Título III. Arts. 54 – 58), cuya ausencia como órganos custodios del legado histórico del pueblo valenciano ha constituido una auténtica invitación al expolio y dispersión de decenas de obras de arte, en manos de coleccionistas y propietarios privados, pertenecientes al mismo, fuera de las fronteras del territorio autónomo valenciano, con destino a las casas de subastas de Madrid y Barcelona, ante las acuciantes necesidades provocadas por la crisis económica, dejando vía libre a su salida más o menos opaca de la Comunitat Valenciana. En una siniestra reedición del clásico ensayo del académico Francisco Almela y Vives “Destrucción y Dispersión del Tesoro Artístico Valenciano” (1958). 

Detalle de Corregudes de Joies en Mont Olivet
Así a modo de ejemplo merecen recordarse el intento en 2018 de venta en Subastas Segre por 100.000 euros de la magnífica “Virgen de la Esperanza” de Joan de Joanes, pintor renacentista valenciano del que en efecto se puso en almoneda una tabla del retablo de San Eloy (Levante-EMV, 12-06-2019), la subasta pública en Maastricht (Holanda) en 2017 de un magistral caballero de la orden de Montesa, obra señera de Jerónimo Jacinto de Espinosa, la licitación el pasado julio por 5.000 euros en Abalarte del folclórico cuadro anónimo “Corregudes de Joies en Mont Olivet” de 1864, la reciente salida al mercado en Setdart de un retablo del Maestro de Perea por 250.000 euros (Levante-EMV, 10-10-2020) o la actual vuelta a los portales todocoleccionistas de internet de nuevas ofertas de compraventa de azulejos góticos de Manises con águilas enmarcadas por cuadrantes de círculo, heráldica de los Aguilar, como los procedentes del Castell d´Alaquàs, a pesar de los beneméritos esfuerzos del Grupo de Patrimonio Histórico de la Policía de la Generalitat, que dos años atrás ya incautó 28 losetas expoliadas de este mismo monumento (Levante-EMV, 20-05-2018). 

Detalle de Corregudes de Joies en Mont Olivet
Por todo ello y a modo de coda final, toda vez explicitada la casuística de este triste éxodo en curso de bienes integrantes del Patrimonio Cultural Valenciano, no obstante que la Ley 7/2004, art. 1.2 ya determinaba la voluntad de la Generalitat de promover el retorno a la Comunidad Valenciana de los bienes de valor histórico que hallándose fuera de la misma sean especialmente representativos de la cultura valenciana, poco más que una de las muchas buenas voluntades con las que es bien sabido está empedrado el camino al infierno, nuestras administraciones públicas harían bien, ante los hechos consumados de esta silente diáspora fiscal de obras culturales de todas las valencianas y valencianos, en implementar una reacción alícuota a escala del fenómeno relatado, dotando de operatividad a sus organismos consultores citados más arriba, así como de autoridad suficiente a los escasos inspectores en activo, tras la merecida jubilación del amigo Ximo Espi, responsables últimos del control y tutela de nuestra común herencia cultural.

martes, 10 de diciembre de 2019

COLLECTOR RETURNS STOLEN CELTIC HELMETS

The Times, December 10 2019

Collector returns stolen Celtic helmets to Spain

A british collector has returned seven ancient bronze warrior helmets that were stolen in the 1980s from an archaeological site in Spain (Isambard Wilkinson writes).

Christian Levett, the founder of an art museum in southern France signed an act of voluntary surrender of the Celtic helmets which date from between 400BC and 200BC, for Spain's ambassador to Unesco Spain said it was the most significant reurn of stolen heritage since 2012, when a US court ordered that $500 million worth of coins taken from the Nuestra Señora de las Mercedes, sunk in the battle in 1804, be handed back.


Mr Levett agreed to retrun the artefacts after learning last year that two people had been convicted of stealing them from Aranda de Moncayo in northern Spain. He paid about £250,000 for the heltmets, buying seven at auction in Munich in 2008 and one from a London dealer in 2009. They were on display at his Museum of Classical Art in Mougins, near Cannes. "We did not want to have stolen goods," Mr Levett said. "Now I have to deal with my own concern, to get my money back from the person who sold them to me."


The Times, 10 de diciembre de 2019

Un coleccionista devuelve a España unos cascos celtas robados 

Un coleccionista británico ha devuelto siete antiguos cascos de guerreros de bronce que fueron robados en la década de 1980 de un sitio arqueológico en España (escribe Isambard Wilkinson).

Christian Levett, fundador de un museo de arte en el sur de Francia, firmó un acta de devolución voluntaria de cascos Celtas que datan de entre 400 a. C. y 200 a. C. En declaraciones del embajador de España en la Unesco, este dijo que era la recuperación más significativa de patrimonio cultural robado desde 2012, cuando un tribunal de los Estados Unidos ordenó que fueran devueltas monedas por valor de $ 500 millones recuperadas del navío Nuestra Señora de las Mercedes, hundido en una batalla en 1804.

Levett acordó recuperar los artefactos después de conocer el año pasado que dos personas de Aranda de Moncayo habían sido condenadas en el norte de España por expolio en el yacimiento. Pagó por los cascos unas 250,000 £, comprando siete en una subasta en Munich en 2008 y otro en Londres en 2009. Se exhibieron hasta entonces en su Museo de Arte Clásico en Mougins, cerca de Cannes. "No queríamos tener bienes robados", dijo Levett. "Ahora tengo que lidiar con mi propia preocupación, para recuperar mi dinero de aquellos que me los vendieron".

sábado, 7 de diciembre de 2019

RESTITUTION CASQUES ARANDA DE MONCAYO (ZARAGOZA)

Restitutions des casques d’Aranda de Moncayo au siège de l’ambassade d’Espagne auprès de l’UNESCO

Paris, le 4 décembre 2019
Ricardo González Villaescusa

Les quelques mots que je partage avec vous aujourd’hui seront pour évoquer, du point de vue de l’archéologue, l’intérêt que représentent ces casques qui retrouvent aujourd’hui leur place au sein du patrimoine culturel espagnol. Ne pensez pas que je vais vous faire un séminaire sur la valeur scientifique de ces casques, car là n’est pas mon expertise (et que, qui plus est, il existe déjà une très belle publication à leur sujet) mais plutôt sur l’importance du contexte dans toutes découvertes archéologiques.

La découverte peut être fortuite, être le fruit du hasard. Les découvertes fortuites sont elles aussi fondamentales car elles permettent d’établir une nouvelle typologie et de comprendre d’autres trouvailles, moins précieuses parfois, mais trouvées, elles, dans un contexte archéologique. Les archéologues situent les objets dans une série qui permet leur datation, l’identification des influences stylistiques et leur origine. Mais ces casques, qui retrouvent aujourd’hui leur terre d’origine, ont été trouvés avec une pelle. Malgré leur beauté incontestable (par sa complétude, parce qu’ils ont aussi été restaurés…), il nous manquait un pan de leur histoire. Ils sont comme muets parce que nous n’avons pas ce tesson de terre cuite, ou cette pièce de monnaie, ou bien la succession des couches stratigraphiques qui nous auraient menés jusqu’à eux, nous auraient permis d’interpréter une succession d’événements et, peut-être, de comprendre les circonstances dans lesquelles ces casques avaient été déposés.

Lorsqu’ils sont dans une collection, nous admirons la beauté des objets. Nous, les archéologues, et pour les raisons que je vous ai exposées, nous cherchons, nous ne trouvons pas toujours, et parfois, nous découvrons. Aussi, je tiens à souligner le travail des chercheurs qui parviennent à associer un discours scientifique à des découvertes alors que toutes les informations propres à leur histoire leur ont été retirées, comme cela a été le cas lorsque les deux hommes aujourd’hui condamnés, ont sorti ces casques de terre.

Vingt-et-un des vingt-neuf casques inventoriés et étudiés par R. Graells, Alberto J. Lorrio et Fernando Quesada, sont certes très beaux, certains d’entre eux sont d’ailleurs exposés ici. Pourtant, ceux qui ont permis de donner une interprétation plausible de leur histoire n’étaient pas exposés dans des vitrines et n’étaient pas les plus beaux, ils étaient même les plus fragmentaires, mais surtout, ils ont été trouvés lors de fouilles archéologiques. Le plus petit tesson permet de situer dans le temps une série d’objets. L’étude des chercheurs a réussi à convertir les trouvailles en recherche archéologique.

Grâce à eux, nous savons que les origines les plus lointaines de ces casques sont en Grèce continentale, que l’antécédent de ce casque cristallisa dans la Grande Grèce, au Sud de l’Italie et en Sicile, autour du VIe siècle avant notre ère. Des mercenaires celtibères ont probablement adopté ce type de casque auquel ils ont rajouté des éléments, les faisant évoluer vers un nouveau type au IVe siècle av. J.-C., alors qu’ils retournaient vers leurs terres d’origine. Nous croyons savoir aussi que les casques ont été déposés en guise d’ex-voto à la suite d’une bataille entre celtibères. Ces casques auraient été déposés dans la zone d’un temple ou d’un sanctuaire, dans un espace naturel, près de la ville d’Aratis / Aratikos, en offrande à une divinité, pour la remercier de leur avoir accordé la victoire.

L’intervention en 2013 des agents du Seprona et de l’Unité du Patrimoine culturel de la Guardia Civil avec les opérations Helmet I et Helmet II a permis de réquisitionner plus de 9 000 objets. Cette collection fut étudiée par deux archéologues experts du gouvernement d’Aragon qui ont été auditionnés lors du procès. Ils ont classé et expertisé cet immense « butin » avec la méthodologie propre à ce que nous appelons l’archéologie spatiale. Malgré l’absence de tout contexte archéologique, ils ont réussi à identifier d’autres petits fragments de casques et ont arrivé à démontrer qu’une grande partie des objets trouvés dans la maison de l’accusé provenait du site El Castejón (Aranda del Moncayo, Zaragoza). Il fût un plaisir personnel et je l’ai fait savoir au juge président du jury entendre et poser des questions aux avocats, les juges et les procureurs sur la stratigraphie archéologique.

Je ne voudrais pas finir sans rappeler que j’ai eu le plaisir de profiter de ces casques pendant que j’étais Professeur à l’université de Nice (2011-2019), voisin du MACM et ami de Christian Levett et de Leisa Paoli. Maintenant c’est au tour de tous ceux qui visiteront le musée que le gouvernement d’Aragon choisira pour les exposer de pouvoir les apprécier. Les casques retournent en Espagne, parce que c’est le pays internationalement reconnu comme celui où se trouvait la société qui les a produits ; parce que c’est le pays où se trouvait le contexte archéologique qui les a produites ; et parce que c’est le pays d’où ils furent soustraits alors que des lois empêchaient non seulement de mener des fouilles sans méthode scientifique mais aussi le trafic illégitime de biens culturels. Les casques ne sont pas espagnols, tout au plus, celtibères et leur exposition au plus proche du lieu de leur découverte est conseillée par les bonnes pratiques muséographiques et les lois du pacte social qui lient les espagnols et les européens. Ces casques ont fait l’objet d’un pillage, ils ont été offerts à la vente hors de nos frontières, quand il y avait des lois, celles de 1931, celle de 1985, ou encore, la convention de 1970 de l’UNESCO (Convention concernant les mesures à prendre pour interdire et empêcher l'importation, l'exportation et le transfert de propriété illicites des biens culturels – 1970).

Félicitons-nous, aujourd’hui, parce qu’ils sont réintégrés grâce au travail de nombreux chercheurs et bienfaiteurs du patrimoine culturel que je voudrais rappeler ici :

  • Ricardo de Orueta, homme de la Institución Libre de Enseñanza et premier Director General de Bellas Artes entre 1931 et 1936. Rédacteur de la Loi de Patrimonio española en vigueur entre 1931 et 1985.
  • Markus Egg et Michael Müller-Karpe (Römisch-Germanisches Zentralmuseum - Forschungsinstitut für Archäologie), qui dénoncèrent et dévoilèrent les faits pour éviter le trafic illicite de ces casques.
  • Raimon Graells (Römisch-Germanisches Zentralmuseum - Forschungsinstitut für Archäologie)
  • Alberto J. Lorrio (Universitat d’Alacant)
  • Fernando Quesada (Universidad Autónoma de Madrid)
  • Luis Fatás (Dirección General de Patrimonio Cultural del Gobierno de Aragón)
  • Francisco Romeo Marugán (Dirección General de Patrimonio Cultural del Gobierno de Aragón).

Permettez-moi de remercier toutes celles et tous ceux qui ont permis que, d’une manière ou d’une autre, nous soyons ici aujourd’hui.

Mes remerciements personnels sont adressés S. Exc. Monsieur Juan Andrés Perelló, Ambassadeur Délégué permanent de l’Espagne auprès de l’UNESCO, dont la disponibilité totale qui a permis d’arriver à bon port.

Last but not least, je tiens à remercier personnellement Christian Levett. Je lui suis reconnaissant d’avoir été patient et de m’avoir permis de le conseiller tout au long de ces démarches, qui ont abouti aujourd’hui, à la restitution officielle de ces casques à l’Espagne.

Merci beaucoup de votre attention.

Restitution of the helmets of Aranda de Moncayo at the Spanish Embassy at UNESCO

Paris 4 December 2019
Ricardo González Villaescusa

My words today are only intended to convey from an archaeologist’s point of view the importance of these helmets that are being reintegrated into Spain’s cultural heritage. Rest assured that I will not give a lecture on the scientific interest of these helmets, not only as this is not my area of expertise, but also because there is already a beautiful publication on the subject; but rather about what this particular find brings to our attention and to the field of research.

An archaeological find can be fortuitous. Pure chance. But it is not only, as in this particular case, the discovery of beautiful objects that is important during a find. It has a fundamental purpose that is to establish new typologies, and this is, of course, just as relevant to less precious finds discovered in an archaeological context.

Archaeologists place objects in a series that allows their dating, identification of stylistic influences and their origin. But the helmets that are reintegrated into Spain’s cultural heritage today were excavated with a simple shovel. Despite their undeniable beauty (complete and restored...) they left no historical trail as a mere shovel did not favour the discovery of that small piece of pottery, coin or succession of stratigraphic layers that would have enabled an archaeologist to interpret the chronology and the circumstances in which they were deposited.

When one sees these objects in a collection, one can simply admire the beauty of the finds. However archaeologists do not stop at a ‘find’, we search, research and sometimes we discover. Similarly, when all the elements of the context are lost, as is the case here, there have been researchers who have succeeded in converting the finds into a scientific discourse. Twenty-one of the twenty-nine helmets inventoried and studied by R. Graells, Alberto J. Lorrio and Fernando Quesada, are most beautiful, some of them shown here today. But the artefacts that make historical explanations plausible are not necessarily the most aesthetic objects that one sees exhibited in museum show cases; they are often the more fragmentary pieces but found in an archaeological context: the smallest pottery fragment allows the series to be located in time. The researchers behind this book have succeeded in converting finds into a successful archaeological study.

Thanks to their research we know today that although the most remote origins of these helmets are in mainland Greece, the antecedent of this helmet type appeared in Magna Graecia, between southern Italy and Sicily, back in the 6th century BC. And that it was probably Celt-Iberian mercenaries who adapted them by adding certain elements thus evolving to a new type of helmet in 4th century BC when they returned to their homelands.

We also know that at the end of an internal battle between Celt-Iberians, they would deposit their helmets in a sanctuary or temple at a natural site near the city of Aratis / Aratikos as an offering to the deities in thanks for victory.

In 2013, the Seprona agents and the Cultural Heritage Unit of the Guardia Civil intervened with operation Helmet I and Helmet II, which resulted in the requisition of more than 9,000 objects. This collection was appraised by two archaeologists from the government of Aragon who testified in their capacity as experts, classifying and pricing this immense "loot". With the methodology of what we call spatial archaeology and despite the lack of any archaeological context, they managed to identify other small fragments of helmet and were able to demonstrate that most of the objects found in the house of the accused came from El Castejón (Aranda del Moncayo, Zaragoza). It was a personal pleasure to hear the presiding judge of the jury ask the lawyers, judges and prosecutors questions about archaeological stratigraphy.

I would not want to finish without recalling that I had the pleasure of admiring these helmets whilst I was a professor at the University of Nice (2011-2019), in the neighbouring town to the MACM and befriending Christian Levett and Leisa Paoli. And now in turn, all those who will visit the museum where the government of Aragon will exhibit them, will have that same pleasure.

The helmets are returning to Spain because it is the internationally recognised country where they were produced; because it is the country where the archaeological context was found and because it is the country from which they were removed despite laws, which prevent excavations without scientific method and even more so illegal traffic across the borders. The helmets are not Spanish, they are at most Celt-Iberian, and exhibiting them close to their place of discovery is recommended by good museum practices and is established by the laws written in the social pact that unites Spaniards and Europeans. They were looted and offered for sale abroad despite the laws of 1931, 1985 and the 1970 UNESCO convention (Convention on the Means of Prohibiting and Preventing the Illicit Import, Export and Transfer of Ownership of Cultural Property – 1970).

Let us celebrate today, that these helmets will be reintegrated to Spanish soil thanks to the work of numerous researchers and benefactors of cultural heritage that I wish to mention:

  • Ricardo de Orueta, Institución Libre de Enseñanza and previous General Director General of Fine Arts between 1931 and 1936. Editor of the Law of Patrimonio española in force between 1931 and 1985.
  • Markus Egg and Michael Müller-Karpe (Römisch-Germanisches Zentralmuseum - Forschungsinstitut für Archäologie), who made enormous efforts to prevent the illicit trafficking of these helmets.
  • Raimon Graells (Römisch-Germanisches Zentralmuseum - Forschungsinstitut für Archäologie)
  • Alberto J. Lorrio (University of Alacant)
  • Fernando Quesada (Universidad Autónoma de Madrid)
  • Luis Fatás (Dirección General of Patrimonio Cultural del Gobierno de Aragón)
  • Francisco Romeo Marugán (Dirección General of Patrimonio Cultural del Gobierno de Aragón).

Allow me to thank all those who have in one way or another allowed us to be here today.

My personal thanks are addressed to HE. Mr. Ambassador of Spain to Unesco, Juan Andrés Perelló, for his excellent predisposition that has allowed this endeavour to come to fruition.

To the technicians of the Ministerio de Cultura y Deporte, Carlos González-Barandiarán and Muller, (Junta de Calificación, Valoración y Exportación de Bienes del Patrimonio Histórico Español) and Carlos Andrés Cristobal (Técnico de Museos, Área de Tráfico Ilícito, Subdirección General de Protección de Patrimonio Histórico), with whom we agreed very quickly that the most important matter was the reintegration of the helmets.

Last but not least, my personal thanks are also addressed to Christian Levett. He always listened patiently and allowed me to advise him for the best way possible to reinstate the helmets.

Thank you very much for your attention

Restitución de los cascos de Aranda de Moncayo en la embajada española de la UNESCO

Paris 4 de diciembre 2019
Ricardo González Villaescusa


Mis palabras aquí solo pretenden transmitir, desde el punto de vista del arqueólogo, el interés que tienen los cascos que son reintegrados hoy al patrimonio español. No crean que voy a hacer una conferencia sobre su interés científico en sí, que yo no podría pretender porque no es mi especialidad, y porque ya existe una bella publicación, sino sobre el interés de que los hallazgos dejen paso a la búsqueda, à la recherche.

El hallazgo es fortuito. Fruto del azar. Tiene su interés porque, como es este el caso, además de la belleza de los objetos ha sido definitivo para establecer una nueva tipología y comprender otros hallazgos menos preciosos pero hallados en contexto arqueológico. Los arqueólogos ubicamos los objetos en una serie que permite su datación, identificación de influencias estilísticas y su origen. Pero los cascos que son reintegrados hoy al patrimonio español fueron encontrados con una pala. A pesar de su radiante belleza (por completos, por restaurados…) no dieron ninguna pista, estaban completamente mudos porque la pala no permitió encontrar ese pequeño fragmento de cerámica, una moneda o una sucesión de estratos que hubieran permitido interpretar la cronología y las circunstancias en que se depositaron.

Cuando estaban en una colección se admiraba la belleza de los hallazgos. Por eso, los arqueólogos no hallamos, sino que buscamos y, a veces, hasta encontramos. Incluso cuando se han perdido todos esos elementos como es el caso de estos cascos, hubo quienes se ocuparon de convertir los hallazgos en un discurso científico. En el libro de R. Graells, Alberto J. Lorrio y Fernando Quesada, 21 de los 29 cascos inventariados son los más bellos, algunos de ellos los que están expuestos, pero los que han permitido dar una explicación plausible son los más fragmentarios y menos vistosos que no están en ninguna vitrina de museo, porque, esta vez sí, fueron encontrados en un contexto arqueólogico: el más pequeño tiesto de cerámica permite ubicar en el tiempo la serie. El estudio de estos investigadores ha convertido los hallazgos en búsqueda fructuosa.

Gracias a ellos hoy sabemos que aunque los orígenes más remotos de estos cascos están en Grecia continental el antecedente cristalizó en la Magna Grecia, entre el sur de Italia y Sicilia, allá por el siglo VI a.C., y que probablement fueron mercenarios celtíberos los que añadieron elementos que los adaptaron y evolucionaron a un tipo nuevo en el siglo IV a.C. cuando volvieron a sus tierras de origen. También sabemos que al final de una batalla interna entre celtíberos, pudieron ofrendar sus cascos a una divinidad en una zona de un santuario o de un paraje natural cerca de la ciudad de Aratis / Aratikos con connotación religiosa a modo de exvoto y agradecimiento por el triunfo.

La intervención en 2013 de los agentes del Seprona y de la Unidad de Patrimonio Histórico de la Guardia Civil con las operaciones Helmet I y Helmet II permitió requisar más de 9.000 objetos. Esta colección fue expertizada por dos técnicos del gobierno de Aragón que testificaron en su calidad de expertos, clasificando y tasando ese inmenso “botín”. Con los métodos propios de la arqueología que llamamos espacial y a pesar de que aquellos fragmentos también carecían de todo contexto arqueológico consiguieron identificar algunos pequeños fragmentos de cascos y demostraron a los jueces, como recoge la sentencia, que gran parte del lote encontrado en casa del acusado provenía del yacimiento de El Castejón, en Aranda del Moncayo (Zaragoza). Fue un placer, y así se lo hice saber a su señoría, oir hablar y oir preguntar a los abogados, jueces y fiscales sobre estratigrafía.

No quiero terminar estas palabras sin recordar que he disfrutado de esos cascos, mientras fui catedrático de la Universidad de Niza (2011-2019), vecino del MACM y amigo de Christian Levett y Leisa Paoli. Ahora lo harán todos aquellos que visitarán el museo donde el gobierno de Aragón estime depositarlos. Los cascos vuelven a España porque es el país reconocido internacionalmente donde se hallaba la sociedad que produjo esos cascos, porque es el país donde se encontraba el contexto arqueológico en que fueron hallados y porque es el país del que fueron sustraídos cuando existían leyes que impedían su exhumación sin método científico y menos aún su tráfico ilícito al exterior de las fronteras. Los cascos no son españoles, son a lo sumo celtíberos, y su exposición próxima al lugar del hallazgo lo aconsejan las buenas prácticas y lo establecen las leyes que nos hemos dado en el pacto social que une a los españoles y a los europeos. Fueron objeto de un expolio y ofrecidos en venta al exterior de las fronteras cuando existían leyes, la de 1931 o la de 1985 o la convención de 1970 de la UNESCO (Convención sobre las medidas que deben adoptarse para prohibir e impedir la importación, la exportación y la transferencia de propiedad ilícitas de bienes culturales -1970).

Celebremos pues, hoy, que son restituidos gracias a la labor de numerosos investigadores y benefactores del patrimonio que quiero recordar aquí:
  • Ricardo de Orueta, hombre de la Institución Libre de Enseñanza y primer Director General de Bellas Artes entre 1931 y 1936. Relator de la Ley de Patrimonio española que estuvo vigente entre 1931 y 1985.
  • Markus Egg y Michael Müller-Karpe (Römisch-Germanisches Zentralmuseum - Forschungsinstitut für Archäologie), quienes desvelaron y denunciaron los hechos que el tráfico concreto de estos cascos se detuviera.
  • Raimon Graells (Römisch-Germanisches Zentralmuseum - Forschungsinstitut für Archäologie)
  • Alberto J. Lorrio (Universitat d’Alacant)
  • Fernando Quesada (Universidad Autónoma de Madrid)
  • Luis Fatás (Dirección General de Patrimonio Cultural del Gobierno de Aragón)
  • Francisco Romeo Marugán (Dirección General de Patrimonio Cultural del Gobierno de Aragón).

Permítanme que les dé las gracias a todos ellos y a todos los que de una u otra manera han intervenido para que hoy estemos aquí.

Mis agradecimientos personales están dirigidos al Excmo. Señor embajador de España ante la Unesco, Juan Andrés Perelló, con la excelente predisposición que ha permitido llegar a buen término.

A los técnicos del Ministerio de Cultura y Deporte, Carlos González-Barandiarán y Muller, (Junta de Calificación, Valoración y Exportación de Bienes del Patrimonio Histórico Español) y Carlos Andrés Cristobal (Técnico de Museos. Área de Tráfico Ilícito. Subdirección General de Protección de Patrimonio Histórico), con quienes me he entendido rapidamente en que lo más importante era la reintegración de los cascos.

Por último, mi agradecimiento personal está dirigido a Christian Levett. Siempre me ha escuchado con paciencia y me ha permitido aconsejarles cual podría ser la mejor manera de reintegrar los cascos.

Muchas gracias por su paciencia.

martes, 24 de julio de 2018

SENTENCIA POR EXPOLIO CONTINUADO EN EL YACIMIENTO DE ARANDA DEL MONCAYO

Uno de los cascos objeto de expolio
mencionados en la sentencia
Reproducimos la sentencia nº 199/2018 de la Sala sexta de la Audiencia Provincial de Zaragoza que condena a los acusados por expolio en el yacimiento de "Aratikos" de Aranda de Moncayo (Zaragoza) a través del comunicado de prensa del Consejo General del Poder Judicial (los nombres y DNI de los acusados han sido modificados).
La sentencia es grave y tendrá consecuencias importantes en la protección del patrimonio Cultural. Solamente cabe indignarse por la continuidad del delito (20 años) hasta que las autoridades pudieron hacer algo parece demasiado. Pero tendremos ocasión de argumentar en relación con esta sentencia.

https://www.scribd.com/document/384566782/Sentencia-n%C2%BA-199-2018-de-la-Seccion-Sexta-de-la-Audiencia-Provincial-de-Zaragoza  

jueves, 23 de junio de 2016

COLIN RENFREW POR UNA ARQUEOLOGÍA LEGAL, TRANSPARENTE E INTERNACIONAL

El Proceso © INAH / Melitón Tapia
Planteamiento meridiano del maestro de toda una generación, Colin Renfrew, uno de los padres del procesualismo, alejado de la arqueología post-procesualista (new age o feng shui, según se quiera), comprometido y alertando de los riesgos de la pérdida de la memoria colectiva. Una sociedad que pierde la memoria puede convertirse en una sociedad con Alzheimer, a nosotros corresponde elegir si es eso lo que queremos, como diría nuestro amigo Carlos Fabiao.

Concluye sin dudas sobre el modelo al que deben aspirar la arqueología y el patrimonio: "Colin Renfrew concluyó en que es necesario pugnar “por una arqueología legal y no ilícita, transparente y no clandestina, internacional y no nacionalista, con buenas publicaciones y sin secretos, auténtica, popular, enciclopédica e ilimitada como el espíritu humano".



CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Investigador emérito de la Universidad de Cambridge, el arqueólogo británico Colin Renfrew (1937) dictó una conferencia en el Museo Nacional de Antropología –al que calificó como su museo favorito– acerca de los riesgos de pérdida de la memoria colectiva debido a la expoliación y el tráfico ilícito de bienes culturales.

Nacido en Stockton-on-Tees, en Reino Unido, el científico social de 78 años de edad se interesó desde muy joven en el tema del saqueo de antigüedades. Denuncias sobre el hecho en la isla de Keros lo motivaron entonces a atravesar el Mar Egeo para investigar en un sitio que –sabría después– era el primer santuario marítimo del mundo.

Durante su exposición explicó que los daños del saqueo van más allá de la posesión ilegal de piezas por parte de coleccionistas privamos, su efecto “es que nuestra posibilidad de aprender acerca del pasado de la humanidad se pierde a través de la alteración del contexto”, reseñó el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en un comunicado.

Reconocido por su trabajo en datación por medio de radiocarbono, prehistoria de idiomas, arqueogenética y arqueología procesual, Renfrew no descalificó el coleccionismo, por el contrario consideró que fue parte de la “arqueología seria” de los siglos XVI al XIX, pero la situación cambió luego de las guerras mundiales del siglo XX:

Se creó mayor conciencia acerca de la pérdida del patrimonio y por ello se adoptó en 1970 la Convención sobre las medidas que deben adoptarse para prohibir e impedir la aportación, la exportación y la transferencia de propiedad ilícitas de bienes culturales.

El arqueólogo describió uno de los procesos que pueden seguir las piezas ilícitas hasta llegar a los museos o espacios donde se busca su legitimación:

Comienza con una excavación clandestina en cualquier sitio, el saqueador lleva las piezas arqueológicas a un vendedor local y éste la comercia con un traficante “mejor conectado” que las colocará con un coleccionista privado. En algún momento este coleccionista querrá mostrar su colección en una exposición en algún museo importante, editará un catálogo de lujo, en el cual no se aclara la procedencia del objeto, y ahí es donde llega a otro nivel. Es un “entramado de corrupción”.

Señaló otro aspecto en el cual el coleccionista se convierte en “mecenas” y “dona” sus acervos a prestigiados museos, cuyos directivos no siempre están dispuestos a corroborar el origen de las piezas. Las donaciones conllevan exenciones de impuestos que en ocasiones son mayores a lo que el supuesto mecenas invirtió. Lo lamentable, dijo, es que no se aplique correctamente lo estipulado en la Convención de 1970.

Renfrew recordó el caso conocido como Hot Pot (vasija caliente) del Museo Metropolitano de Nueva York, que salió a la luz cuando en 1995 se denunció en Italia la existencia de una bodega llena de antigüedades saqueadas. Ahí se encontraba una hermosa vajilla griega comprada en 1972 en cerca de un millón de dólares por el entonces director del museo Thomas Hoving, al comerciante Robert Hecht.

Al final la pieza tuvo que ser devuelta a su país de origen. No obstante el Met siguió adquiriendo obras de procedencia ilícita durante la dirección de Philippe de Montebelle (1977-2008).

Otro caso fue la Afrodita de Morgantina, adquirida por el Museo J. Paul Getty de Malibú, en 18 millones de dólares. El gobierno italiano llevó este caso a los tribunales.

Ambos museos, destacó el arqueólogo británico, tienen nuevas direcciones, el Getty, con el doctor Michael Brand, y el Met con Thomas P. Campbell, a quienes consideró de confianza.

Cabe mencionar que en el caso de México se han presentado hechos en los cuales casas subastadoras sacan a la venta colecciones arqueológicas de dudosa procedencia, como la casa Bonhams. El INAH señaló que 25% de los objetos que se subastarían eran de reciente manufactura, e informó en su momento que presentó una denuncia penal ante la PGR.

E igual, “solicitó a la Secretaría de Relaciones Exteriores implementar las medidas legales y diplomáticas procedentes para su recuperación, ya que la subasta de bienes arqueológicos en Nueva York vulnera la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos y el Tratado de Cooperación entre los Estados Unidos Mexicanos y los Estados Unidos de América, que dispone la Recuperación y Devolución de Bienes Arqueológicos, Históricos y Culturales Robados, de fecha 17 de julio de 1970.”

Colin Renfrew concluyó en que es necesario pugnar “por una arqueología legal y no ilícita, transparente y no clandestina, internacional y no nacionalista, con buenas publicaciones y sin secretos, auténtica, popular, enciclopédica e ilimitada como el espíritu humano.

viernes, 22 de mayo de 2015

SIRIA: LA ENCRUCIJADA DE PALMIRA

La actualidad de la geopolítica aplicada al patrimonio no puede ser más candente. Tras la ocupación de Palmira por el EI todas las alarmas han saltado como hemos venido dado cuenta en los últimos días. Las sinrazones de la destrucción de todo lo que precede al Islam son, eso, irracionales: causar el dolor, el rechazo, la contra-propaganda contra el discurso de la modernidad que significa la protección del patrimonio cultural, eso sí a un nivel menor de los degollamientos colectivos retransmitidos en vídeos distribuidos por los yijadistas

Razones más racionales pueden ser de orden crematístico, como dimos cuenta en su momento en Antigüedades y opio, la financiación del terrorismo internacional. No hay que olvidar que aunque hay destrucciones masivas puramente propagandísticas, la mayoría de los bienes culturales que son objeto de expolio y venta, financian la guerra con la complicidad de los ejércitos regulares y del mercado internacional de antigüedades. Al mismo nivel que durante la segunda guerra mundial, la crítica al arte moderno del régimen nazi provocó muchas menos destrucciones que apropiaciones de ese arte degenerado.

En este programa de France Culture, del que hemos traducido el texto, se analizan en profundidad las causas militares, simbólicas, culturales y económicas que hacen de Palmira una encrucijada de importancia mayor para el EI y para el ejército regular sirio.

Dudamos seriamente de la última afirmación del reportaje porque lo que precisamente hace fuerte al EI es el control de la producción de crudo y las ventas a numerosos compradores mundiales del petróleo procedente de esta región y de su explotación por parte del EI.
 

France Culture, 21 de mayo de 2015

Los combates del Estado Islámico (EI) han tomado el control toral de la ciudad siria de Palmira a 215 km al noroeste de Damasco. En este lugar se encuentra una ciudad antigua, convirtiéndose en un reto estratégico y simbólico para los yijadistas del EI.

Desafío militar

Tomando la ciudad de Palmira, en el centro del país, el Estado islámico ocupa una vasta zona a caballo entre Siria e Irak. Del lado sirio, el EI controla el 50% del territorio según el Observatorio Sirio de los derechos del Hombre (OSDH). Es decir, la mitad este del país, limítrofe con Irak. Más alla de la frontera irakí, se encuentra la vasta región desértica de al-Anbar, ocupada también mayoritariamente, por los combatientes del EI, especialmente después de la toma de Ramadi.

En Siria ya no quedan ciudades importantes entre Palmira y el suroeste, y, por tanto, sin obstáulos para el EI hasta llegar a Damasco. Hacia el oeste, la ciudad de Homs, donde los rebeldes sirios (no pertenecientes al EI) combaten el ejército sirio de Bachar al-Assad, se encuentra a tan solo 150 km.

La ofensiva de los yijadistas comenzó el 13 de mayo. Los combatientes del EI retrocedieron inicialmente fuera de la ciudad el 16 de mayo. Antes de acabar tomando el control de la misma el 20 de mayo. Según la OSDH la batalla ha supuesto no menos de 462 muertos, de los cuales 241 militares regulares, 150 yijadistas y 71 civiles, ejecutados en su mayor parte por el EI.

La retirada del ejército sirio ha dejado en manos del EI el aeropuerto militar, los cuarteles y los depósitos de armas y municiones.

Relato de Omar Ouahmane, corresponsal de France Culture en Beyrut (en francés)



Análisis geopolítico de Huber Védrine (ministro de Asuntos Exteriores con Lionel Jospin entre 1997-2002) (en francés)



Video de France Culture, con Gilles Kepel, politologo y especialista del Islam y del mundo árabe y Claude Guibal, jefe del servicio del servicio internacional de France Culture (en francés)



Desafío simbólico

Los combatientes del EI han tomado también la prisión de Palmira, símbolo de la represión de los opositores, especialmente islamistas, a Bachar al-Assad y, antes que él, su padre, Hafez al-Assad. En 1980, tras un golpe de estado fallido, hizo ejecutar un millar de prisioneros de este centro penitenciario en una sola noche .

La prisión fue reabierta en 2012 como centro de reclusión de los opositores del levantamiento de la primavera árabe de 2011. Previamente a los combates de los últimos días los militares sirios vaciaron y trasladaron a los prisioneros.

Análisis de Claude Guibal



Desafío cultural

Palmira es conocida mundialmente por su yacimiento antiguo único, inscrito en la lista del Patrimonio Mundial de la Unesco. La toma de la ciudad inquieta a historiadores y responsables de la UNESCO por las precedentes destrucciones de los yacimientos de Hatra y de Nimrud en Irak.

Journal de la Culture: "La ciudad antigua de Palmira es atacada por el Estad Islámico en Siria"



Plano de la ciudad antigua de Palmira
En realidad, el yacimiento ha conocido diferentes destrucciones desde 2012 cuando se instalaron las tropas de Bachar al-Assad. Se trata de "destrucciones masivas" según Cheikhmous Ali doctor en arqueología del Próximo Oriente antiguo y presidente de la asociación para la protección de la arqueología siria.

"El ejército sirio ha excavado túneles, abierto carreteras en medio de la zona arqueológica, instalado armamento pesado, carros y camiones. Entre las ruinas se han instalado igualmente francotiradores".

"La excavación de túneles o la realización de caminos por medio de las ruinas hacen perder información arqueológica sin duda para siempre."

Reportaje de Mariam El Kurdi



Reto económico

Controlando Palmira y la región, el EI se ha apoderado de los yacimientos de gas de al-Hél, a 40 km de la ciudad y segundo yacimiento energético más importante de Siria tras el de Chaer controlado por el régimen, en la provincia de Homs.

Los yijadistas controlan también los campos de Arak a 25 km al noreste de Palmira. Hasta ahora estos dos yacimientos permitían alimentar en energía eléctrica las regiones bajo control de las tropas regulares sirias.

Está todavía por saber en qué medida el EI será capaz de explotar estos yacimientos de gas y sacar provecho de ellos.

lunes, 13 de abril de 2015

PETICIÓN POR LA SALVAGUARDA DEL PATRIMONIO DE LIBIA Y DEL NORTE DE AFRICA

Carta de Abdul Rahman Yakhlef
Los efectos sobre el patrimonio de la Guerra de Libia siguen siendo altamente perjudiciales. Reproducimos la petición por la salvaguarda del patrimonio arqueológico de Libia y África septentrional, lanzada por el profesor Attilio Mastino a instancias de la demanda de ayuda internacional el pasado 11 de marzo de Abdul Rahman Yakhlef Abdul Rahman, responsable del Departamento de Arqueología del Ministerio de Cultura y Sociedad Civil libio.

Para firmar, dirigir un correo a Maria Antonietta Rizzo: marizzo [@] tiscali.it con el siguiente cuerpo de texto

"To the attention of: - UNESCO

We read with great concern and participation the Statement sent by the Department of Antiquities of Libya concerning the difficult situation of the cultural heritage of the country. We are well aware of the great value of the historical and monumental heritage of Libya which must be absolutely preserved.

Thus, the Institutions as well as the scholars listed below ask the International Authorities to adopt any preventive action that can assist all the Libyan colleagues in their difficult, valuable, meritorious daily work aimed at safeguarding the extraordinary Libyan monuments.They belong first and foremost to the Libyan people, depositary of such goods, people who, we are sure, will certainly defend them, but it is also common heritage of all civilizations which, each for their part, have the duty to preserve and pass on this unique heritage to future generations. Furthermore we ask the representatives of Governments and the Institution responsible for protection of cultural heritage to take all the appropriate measures to counteract the illicit trades of materials from areas involved in armed conflicts.

At the same time we strongly manifest our solidarity to the Tunisian Colleagues and to the people of Tunisia with regard to the tragic events recently happened at the Bardo Museum. We are all at their disposal to support every initiative aimed at supporting in this difficult moment the cultural heritage of Tunisia.

Segnatures:

Prof. Attilio Mastino (Presidente del Comitato scientifico de "L'Africa Romana", Università di Sassari)
Prof. Maria Antonietta Rizzo Di Vita (Centro di Documentazione e Ricerca sull’Archeologia dell’Africa Settentrionale “Antonino Di Vita”, Università di Macerata)
Prof. Giorgio Rocco (Presidente del Centro di Studi per la Storia dell’Architettura, “Casa dei Crescenzi”, Roma, e Direttore della Scuola di Specializzazione in Beni Architettonici e del Paesaggio del Politecnico di Bari)
Prof. Filippo Mignini (Direttore del Dipartimento di Studi Umanistici, Università di Macerata)
Prof. Claudio D’Amato Guerrieri (Direttore del Dipartimento di Scienze dell’Ingegneria Civile e dell’Architettura del Politecnico di Bari)
Prof. Enzo Lippolis (Direttore del Dipartimento di Scienze dell’Antichità dell’Università di Roma “Sapienza”)


Nombre y cargo:                                              "

miércoles, 31 de diciembre de 2014

PATRIMONIO DE CAMPANARIO

Detalle de la Pica de Xàtiva
Ricardo González Villaescusa
Josep Vicent Lerma 

Levante-EMV, 31 de diciembre de 2014

Asistimos con estupor a la propuesta, populista donde las haya, a favor de la histórica Xàtiva en este caso con la pretensión de devolver las piezas de una supuesta soberanía perdida de esta ciudad, en un esperpento de debate identitario, por llamarlo de alguna manera. Se trata de la peregrina pretensión del presidente de la diputación de Valencia de llevarse del benemérito Museu de Prehistòria, los fondos arqueológicos procedentes de la capital de la Costera: consistentes, fundamentalmente en los restos de los yacimientos de Cova Negra y la conocida como Villa Cornelius (L´Énova), como fue dado a conocer por Levante-EMV (12-11-2014).

Pica de Xàtiva
La rigurosa respuesta de Alfons García en estas mismas páginas (Levante-EMV, 13-11-2014) no es obstáculo para centrar nuestro objeto de reflexión en la pródiga trayectoria de Alfonso Rus en relación con la arqueología valenciana. Trufada ésta de incidentes, como su atrabiliaria negativa en su calidad de alcalde a ceder una célebre antigüedad árabe del Museu de l´Almodí para la exposición “El Islám i Catalunya” en el año 1998, cuando, por aquel entonces nos dejó perlas antológicas del estilo “no presté la pila islámica de Xàtiva a la Generalidad catalana porque no somos Cataluña” (sic) (Levante-EMV, 21-09-1998), no cayendo, quizá, en que tampoco seamos Islam, aunque allá él con sus prejuicios...

En una muestra de competencia en estos y otros temas, el presidente de la diputación pretendía, tratándose de la misma persona ocupando dos cargos políticos, solicitar como alcalde de Xàtiva los fondos de los citados yacimientos, y pasando rápidamente al otro lado de la mesa, cual Groucho Marx, autorizar semejante despropósito. ¿Recuerdan aquello de "la parte contratante de la primera parte …"?

No quisiéramos siquiera entrar en la legítima dialéctica entre los grandes museos arqueológicos “nacionales” y la proliferación más o menos incontrolada de pequeños museos o colecciones municipales, surgidos en muchas ocasiones al albur de la pasada burbuja inmobiliaria. Pero, con los quinquenios que lleva el propio Rus en el puesto, sorprende el despiste que parece haber sufrido, olvidando cuál es la función de los museos que dirige, como verdaderos centros de investigación y no como vulgares almacenes, que pueden albergar los objetos exhumados, conservarlos y restaurarlos. Que éstos son depositarios de piezas arqueológicas únicas, de su conservación, de su catalogación y de que en ellos trabajan técnicos especialmente formados para llevar a cabo todo ello, capacitados para dar respuesta a las peticiones de otros investigadores llegados de cualquier parte del mundo. Asusta que el primer edil de la antigua Saetabis, se haya olvidado de leyes y normas jurídicas por las que se regula qué administración, la autonómica en este caso, tiene las competencias legales, en materia de Patrimonio Histórico. De no ser por este lamentable olvido presidencial, estaríamos dispuestos incluso a celebrar la iniciativa de abrir un nuevo contenedor cultural dotado de personal y línea presupuestaria propia, lo que ciertamente resulta poco probable.

No extrañan pues, los bandazos que han jalonado la errática gestión de los museos de la diputación de la provincia de Valencia con algunos esperpénticos capítulos pendulares. Valga algún ejemplo, como la propuesta de reordenación del Centro Cultural La Beneficencia en 1999, reconvertido por arte de birlibirloque en “Centro Valenciano de la Cultura Mediterránea” de la mano del entonces diputado de cultura Antonio Lis, uniendo internamente Etnografía y Prehistoria en el denominado “Museo de las Culturas”, aunque acabaría denominándose “Museo de Prehistoria y Cultura Popular Valenciana”, en un vaivén nominalista interminable que inspiró unas memorables Las migas “SOS Museos de la Diputación” o “El Museo de Prehistoria” (Levante-EMV, 26-10-1999) de Jesús Civera.

Sin menoscabo de otros, no menos deleznables, proyectos temático-culturales como el del merecidamente caído en el olvido “Parc dels Pobles Valencians”, en el complejo del Psiquiátrico de Bétera, promovido por la anterior presidencia de Fernando Giner.

Ni tampoco olvidar, a modo de coda final, o guía para perplejos, el cambio copernicano de estado de ánimo del espontáneo A. Rus que supone la actual propuesta de retorno a su patria chica de todas las piezas arqueológicas setabenses del museo del vetusto Servicio de Investigación Prehistórica (SIP), frente a su también firme insistencia apenas unos años atrás (2011) en transferir con armas y bagajes museos como el MUVIM, la Beneficencia o el Museo Taurino a la entonces Conselleria de Cultura de Lola Johnson, con el fin, confeso, de recortar en “gastos superfluos” y evitar duplicidades en la prestación de servicios culturales.

Un episodio, a la postre tan incomprensible para algunos como para otros parecen ser las palabras vernáculas gairebé y aleshores.

miércoles, 26 de noviembre de 2014

FRANCIA DEVOLVERÁ A EGIPTO PIEZAS ARQUEOLÓGICAS EXTRAÍDAS ILEGALMENTE DEL PAÍS

© AP
Una nota de prensa confirma la recuperación de una pequeña parte de los expolios perpetrados a la sombra de los disturbios de las primaveras árabes como informamos en Los otros crímenes de guerra. Por suerte, la colaboración trae consigo la devolución de algunas piezas y el refuerzo de la colaboración internacional. El Instituto francés de Egipto, organizó la semana pasada un encuentro sobre el patrimonio y la protección de bienes culturales junto al Instituto Francés de Arqueología Oriental (IFAO) y los servicios de policia franceses y egipciós especializados en patrimonio.


lainformacion.com, martes, 25 de noviembre de 2014

El ministro explicó, en un comunicado, que los expertos del Museo del Louvre confirmaron la autenticidad de esas 239 piezas, de las 302 que fueron extraídas ilegalmente de Egipto.

Las autoridades egipcias han solicitado también la devolución de otras 63 piezas, cuya autenticidad no ha sido verificada, para ser examinadas en el país.

Asimismo, la nota destacó que la recuperación de esas antigüedades se enmarca en los esfuerzos del Ministerio para lograr la devolución de todas las piezas sacadas de contrabando.

Al Damati adelantó que su Gobierno proyecta suscribir un acuerdo con Francia para poner fin a este tipo de contrabando.

Por su parte, el jefe del Departamento de Arqueología Recuperada, Ali Ahmed, citado en el escrito, dijo que las antigüedades que devolverán las autoridades galas datan de diferentes épocas faraónicas.

Entre ellas figuran estatuillas de madera pintada que representan a marinos y que formaban parte de una barca funeraria, así como un trozo de piedra caliza que muestra la presentación de ofrendas al dios Osiris y la diosa Isis.

Además, será devuelto un conjunto de amuletos y estatuillas "ushabti", que se colocaban por centenares en las tumbas de los faraones para ayudarles en los trabajos manuales en su vida después de la muerte.

Entre las múltiples piezas también hay vasijas de roca y cerámica, y varias monedas de las épocas grecorromana, bizantina e islámica.

Las autoridades de Arqueología han recuperado cientos de piezas en los últimos años, en el marco de una intensa campaña internacional, que incluye una estricta vigilancia de las ofertas de las casas de subastas, para impedir la venta de antigüedades egipcias robadas y sacadas de contrabando.

viernes, 13 de septiembre de 2013

PARCAS DEVOLUCIONES PERO DEVOLUCIONES PATRIMONIALES

Apliques de oro del siglo 5 antes de Cristo / AFP
No parecen muy de fiar las descripciones y adscripciones culturales de los objetos pero parece que algunos objetos patrimoniales que salieron de Afghanistan, son devueltos a los museos afganos.

A leer con atención para los que aprecian nuestra etiqueta sobre geopolitica e identidades la frase subrayada más abajo: “Estos objetos son tesoros nacionales que conforman la identidad del país y distinguen a Afganistán del resto del mundo, y su valor es incalculable”



El embajador de Kabul en Washington, Eklil Hakimi, aceptó los objetos entregados por el Servicio de Inmigración y Aduanas estadounidense (ICE por su siglas en inglés) durante una ceremonia en la embajada afgana.

Estados Unidos devolvió una jarra [sic] de vino de origen romano y cinco piezas de oro a Afganistán, en la cuarta repatriación oficial de tesoros culturales afganos robados en los últimos ocho años: los objetos carecen de un valor de mercado cuantificable, en tanto están catalogados entre los tesoros de las culturas que pasaron alguna vez por el territorio afgano.

Funcionarios de aduanas estadounidenses incautaron los elementos el 21 de marzo de 2011 en el aeropuerto de Newark, en el estado de Nueva Jersey, después de que investigadores descubrieron que estaban destinados para una tienda de New York sospechosa de negociar con bienes culturales robados.

El florero romano [sic] dataría del siglo V al VIII después de Cristo, mientras que los otros objetos incluyen tres apliques de oro del siglo V antes de Cristo que representan antílopes y dos antiguos adornos en espiral del siglo XVII, detalló la agencia norteamericana en un comunicado.
De alto valor para el museo al que volverán de inmediato

Estos objetos son tesoros nacionales que conforman la identidad del país y distinguen a Afganistán del resto del mundo, y su valor es incalculable”, dijo el embajador Eklil Hakimi,, quien recordó en la oportunidad que la  investigación sobre su contrabando sigue todavía en curso y se desconoce a ciencia cierta quiénes fueron los que pergeniaron la desaparición y traslado de las piezas.

Desde 2005 Estados Unidos ha devuelto diversos objetos a Afganistán, que van desde elementos arqueológicos del siglo II antes de Cristo a un cargador de munición de rifle del siglo XIX que desapareció del Museo Nacional de Kabul tras la retirada de fuerzas soviéticas en 1988-89.

lunes, 22 de abril de 2013

"VASA SPURIA" O LAS SUIDOMAQUIAS "UNICAS" DEL FALSARIO DEL CAMPELLO

Vaso expuesto en la web  Royal Athena Galleries
Por fin El País da buena cuenta de la polémica sobre el vaso ibérico de El Campello. El texto de Esperança Costa publicado por el rotativo debe ser entendido como una rectificación a la noticia del descubrimiento del célebre vaso de El Campello y que reclamamos en su momento al Defensor del lector de este periódico. El artículo da al traste con la estrategia dilatoria de Marta Alonso, Directora general de Patrimonio Cultural de la Generalitat Valenciana.

Vaso expuesto en la web  Royal Athena Galleries


Nos congratulamos de las novedades aportadas por el artículo sobre la presencia de otros supuestos vasos íberos en una galería estadounidense. No sin lamentar que, o bien nos encontramos ante la evidencia de la falsedad de estas piezas o se trata de uno de los mayores expolios del patrimonio arqueológico español. 

Entre claveles y rosas... la conselleria sigue sin mover ficha



El silencio de Cultura sobre el vaso íbero de El Campello aumenta las dudas sobre su autenticidad

Esperança Costa, El País, 21 de abril de 2013

En una cámara de seguridad del Museo Arqueológico de Alicante (MARQ) un vaso presuntamente íbero, supuestamente del siglo II antes de Cristo, lleva meses a la espera de que alguien lo investigue. La pieza, localizada en la trastienda de un anticuario de El Campello (Alicante), fue calificada como “una de las obras excepcionales del arte íbero” durante una convocatoria de prensa organizada por la Guardia Civil y la Consejería de Cultura el pasado mes de enero.

Un vaso “sin parangón”, dijo entonces el técnico de Cultura José Luis Simón, porque estaba completo y porque las escenas pintadas (guerreros cazando un jabalí) parecían narrar el rito del paso de la niñez a la madurez de un “príncipe” íbero, tal vez procedente de una zona cercana al yacimiento de la Serreta de Alcoi.

Sin embargo, muchos arqueólogos sospecharon que se trataba de una falsificación. Sólo Carmen Aranegui, catedrática de Arqueología de la Universidad de Valencia, se atrevió a opinar públicamente. “Cuando vi la foto en los periódicos, dudé de inmediato”, indica. “El vaso contiene elementos propios de otros ya existentes, cogidos de aquí y de allá, en un corta y pega que ya hemos visto en otras ocasiones”, detalla la experta. “Pero bueno, habría que verlo directamente”

Desde entonces, el silencio impera en la Consejería de Cultura. “El caso está sub judice”, alegan para no dar información y justificar por qué no se ha convocado un comité de expertos, pese a que el juzgado de Instrucción número 8 de Alicante, encargado de la investigación, hace tiempo que requirió un informe pericial de la pieza.

Este periódico ha intentado, con escaso éxito, obtener la opinión de más de una decena de especialistas en arte íbero, arqueólogos y directores de museos. Nadie ha vuelto a ver el vaso, nadie quiere hacer comentarios, ni cuestionar la opinión de Simón ni la de Aranegui, o, simplemente, no están autorizados a hacer declaraciones. El mundo de los expertos se ha quedado mudo, entre otras razones, porque en el ámbito arqueológico todos tienen relaciones laborales, económicas o profesionales con la Conselleria, que es la que decide quién puede o no opinar públicamente sobre sus asuntos “internos”.

Pero algunas personas consultadas que no están en la cadena de mando de la consejería, han contestado con un resoplido: “¡Uf! Me reservo mi opinión”, lo que aumenta más aún la sombra de la duda. “Pero de resultar falso el vaso de El Campello”, opina un arqueólogo que no desea ser identificado, “no pasaría absolutamente nada”. “Todos nos equivocamos”, agrega, “y no sería ni la primera ni la última vez que nos la cuelan”. Otra experta señala que “España entera y el mercado internacional están llenos de falsas cerámicas y plomos íberos con inscripciones”.

El examen pericial ordenado por el juez es fundamental porque no es lo mismo imputar al anticuario del Campello por comercio ilegal de piezas arqueológicas, que por comercio de copias para su venta fraudulenta, es decir, intento de estafa. Pero además, urge el informe porque, si finalmente el vaso es auténtico, ¿de qué yacimiento ha salido? Aranegui opina que “se tendría que hacer un análisis de termoluminiscencia para fijar exactamente la época en que fue fabricado”. Para Alberto José Lorrio, director del Departamento de Prehistoria y Arqueología de la Universidad de Alicante, “se ha de realizar un análisis de la pasta y de los pigmentos del vaso, porque tanto si es auténtico como falso sería un caso paradigmático para el futuro”. “Estaríamos”, agrega Lorrio, “o ante la expoliación de un yacimiento o ante una red de falsificadores que hay que desmantelar”.

Tanto Aranegui como Lorrio coinciden en criticar las prisas por comunicar el hallazgo sin haber estudiado a fondo la pieza. Verdadero o falso, el vaso de El Campello se habría vendido por unos 3.000 euros en casa del anticuario, según fuentes consultadas, pero su precio en el mercado internacional podría haber alcanzado los 30.000.

Por ejemplo, la página web de la Royal-Athena Galleries (Nueva York), dedicada a la compraventa de objetos antiguos, anuncia como “nueva adquisición” una cerámica íbera descrita como un “Kalathos grande, siglo I a. C.”. Su precio: 30.000 dólares. Aranegui, a requerimiento de este periódico, se muestra rotunda al contemplar las fotos. “Se trata de falsificaciones muy próximas a la de El Campello”, afirma, “por la rigidez del trazo, por demostrar un buen conocimiento de la pintura cerámica de Edeta (Llíria) y por presentar un cálato completo, con las uniones entre los fragmentos apenas erosionadas”.

De la misma opinión es Vicent Escrivá, director del Museo Arqueológico de Llíria y buen conocedor de los yacimientos de la localidad: “Los vasos de esta web son inventados, absolutamente falsos en lo que refiere a su antigüedad, pero piezas únicas y originales para los coleccionistas del futuro”, señala irónicamente. “Al fin y al cabo”, añade, “las cosas valen lo que la gente está dispuesta a pagar por ellas”.
 
La trastienda de los vasos íberos

E. COSTA
Los arqueólogos saben que existen redes organizadas dedicadas a la falsificación de objetos íberos. “Hay auténticos expertos en esto, algunos, viejos conocidos de la policía”, asegura Carmen Aranegui. Pero, ¿cómo se las arreglan los falsarios para engañar hasta a los expertos? En cualquier publicación especializada en arqueología íbera se muestran dibujos, calcos en papel de las pinturas sobre cerámica, que los expertos divulgan para promover el debate científico. Los estafadores podrían usar estos dibujos como plantillas, combinando sus elementos de mil maneras y a diversas escalas, según el tamaño de la vasija encargada. Para lograr el efecto de envejecimiento, la pieza fabricada se rompe, se recomponen y pegan los pedazos y finalmente se le da algún toque añadido, como saltar la pintura o el barro, o agregar algún corrosivo.

lunes, 11 de marzo de 2013

CARTA AL DEFENSOR DEL LECTOR DE EL PAÍS SOBRE LA URNA DEL CAMPELLO

"Apreciado Sr. Delclos: 

El motivo de dirigirnos a usted en su calidad de Defensor del Lector, es por el hecho de que en la edición de la Comunidad Valenciana de El País del pasado 2 de enero de 2013 se publicó el artículo “Una vasija especial en la trastienda” suscrito por Rubén Esquitino (Alicante). 

En este artículo se daba cuenta de la localización por la Guardia Civil en el almacén de un anticuario de El Campello (Alicante) de un “excepcional” vaso ibérico del siglo II a.C., pintado con escenas en las que intervienen guerreros y fauna salvaje. Narrativa iconográfica que fue interpretada como una “Suidomaquía y en palabras del Técnico de la Conselleria de Cultura, José Luis Simón, “un regalo para el Patrimonio Nacional”. 

La trascendencia mediática de esta recuperación patrimonial produjo el consiguiente revuelo informativo, cuyo paroxismo fue su reproducción ese mismo día por el locutor de TVE Marcos López en la segunda edición del telediario de la 1. Hasta aquí pocas cosas que objetar a la información de El País, si no es cierta perplejidad por el sospechoso estado “exultante” del referido arqueólogo territorial de Alicante, según apuntaba con acierto el propio redactor de la noticia, frente a una objetividad profesional más ecuánime, exigible a los servidores públicos de la administración autonómica competente en materia de patrimonio cultural, en este caso la Conselleria de Cultura de la Generalitat Valenciana. 

En cambio, si quisiéramos reclamar su atención sobre la criticable falta de un deseable seguimiento periodístico en el tiempo de este asunto por parte de El País, dado que en un golpe de efecto posterior otro periódico, en este caso Levante – El Mercantil Valenciano, el pasado 9 de enero libraba una nueva entrega titulada significativamente “Interrogantes sobre el vaso ibero”, donde se recogían las fundadas sospechas de la catedrática de arqueología de la Universidad de Valencia, Carmen Aranegui Gascó, y comisaria de la célebre exposición “Los Iberos. Príncipes de Occidente” (París, Barcelona, Bonn, 1997-1998), de que la supuesta vasija ibérica, pudiera tratarse en realidad de un falso histórico, sobre la base de una “sospechosa mezcla de elementos…”. 

Dudas razonadas, que El País no ha incorporado al relato inicial, ni corregido con posterioridad ante sus lectores, a pesar de su benemérita trayectoria informativa sobre expolios patrimoniales como el de la “Operación Tambora” (2002) o la experiencia del fiasco del pasado verano del falso claustro románico del Mas del Vent de Palamós, permaneciendo en este caso, la verdad publicada inicialmente como una anacrónica foto fija, aún accesible en la versión digital del periódico global en español. 

En conclusión, no se trataría de una corrección de errores sin más, sino de una demandable atención continuada de este tipo de informaciones arqueológicas, sujeta siempre, lógicamente, a los medios humanos disponibles, así como de la siempre necesaria contrastación de la noticia con especialistas acreditados, en aquellos casos que desde el principio arrojen algunas dudas precisamente por su propio formato retórico grandilocuente. 

A la espera de que una reclamación de este tipo, sea atendida por su limitado tiempo, reciba un cordial saludo. 

Plaudite ciues

La respuesta pública del señor Delclós en Revistas científicas y fiabilidad.