martes, 14 de mayo de 2013

EXCAVACIONES Y PROSPECCIONES EN CAN BLAI (FORMENTERA JULIO 2013)

Se abre el plazo de candidaturas de estudiantes de grado y postgrado para la intervención que realizaremos en la isla de Formentera en julio de 2013.

Toda la información necesaria en: http://www.cepam.cnrs.fr/can-blai/


El yacimiento de Can Blai (o también de Can Pins) se encuentra situado en la parroquia de Sant Ferran de ses Roques, en la isla de Formentera. Está emplazado casi en el centro de la isla, en el istmo que une los dos relieves mayores de la misma, a unos 600 m de distancia de la costa por su lado NE y a unos 900 m por su lado NW; y en su punto más elevado, a unos 20 m sobre el nivel del mar. Desde este emplazamiento es posible el control de las costas norte de Formentera y este de Ibiza, así como de las costas del sur de Formentera, zona invisible desde Ibiza.

El asentamiento es una fortificación de tipo quadriburgium, frecuente entre finales del siglo II y el siglo VI d.C. (Reddé 1995), un recinto cuadrangular de pequeñas dimensiones dotado de torres de ángulo. Se levanta a escasa distancia del llamado “cami vell” que cruzaba la isla en su longitud. Precisamente al otro lado de este camino se conservan los restos de una antigua cisterna, cuya función, con toda probabilidad, era proporcionar agua a los posibles usuarios de la fortificación. 

Proyecto

Una doble incógnita planea sobre la fecha de construcción y sobre el uso del campamento. El grueso de los materiales hallados durante las excavaciones ofrece un horizonte cronológico que, a falta del estudio definitivo, podemos situar en sincronía o algo posterior al vertedero de la avenida de España, 3 de Ibiza, que fue datado entre 240 y 260 d.C. (González Villaescusa 1990). Por otra parte, la tipología arquitectónica, la encontramos reproducida en otros fortines de semejantes o idénticas características del norte de África que han sido fechados en esa misma época o en época bizantina.

Otro interrogante que ofrece Can Blai es el pretendido carácter inconcluso propuesto por algunos autores debido a la ausencia de 11 metros del lienzo del muro SE, lo que les ha conducido a interrogarse sobre si realmente fue utilizado. Las implicaciones de estas cuestiones en la interpretación de los restos son fundamentales. Los materiales recogidos en excavación pueden ser residuales de un yacimiento que precedió a la construcción del castellum, y éste ser de época bizantina o bien, los materiales pertenecerían al uso del fortín y haberse podido construir a mediados o finales del siglo III o, ya en el siglo IV d.C.

La intervención que planteamos tiene, pues, un doble objetivo: la datación precisa del asentamiento y dilucidar su finalización y uso. La intervención arqueológica de 1979/1980 dejó una importante superficie del yacimiento sin excavar y, a pesar de la escasa estratigrafía conservada, se impone una excavación fina que resuelva la posible estratigrafía y las relaciones entre los estratos y las estructuras arquitectónicas. Otro aspecto de importancia en la caracterización cronológica del edificio es la tipología constructiva. La planimetría y el estudio arquitectónico permitirán perfilar las influencias constructivas y contribuirán a ubicar en el tiempo la construcción de Can Blai.

Conferencias de pública concurrencia
  • Conferencia sobre historia de la investigación en el yacimiento de Can Blai por el Dr. Jorge Fernández, director de las excavaciones de 1979 – 1981 y director del Museo Arqueológico de Ibiza y Formentera.
    Conferencia sobre las fortificaciones y la defensa del Imperio Romano en época de Diocleciano, a finales del siglo III d.C. por Michel Reddé, catedrático de arqueología romana de la Escuela Práctica de Altos estudios EPHE de París.
  • Conferencia sobre las fortificaciones bizantinas en Baleares por M. A. Cau Ontiveros, responsable de las excavaciones de Pollentia (Mallorca) y Research Professor de la Universitat de Barcelona.
  • Conferencia sobre el avance de las campañas de estudio de Can Blai por R. González Villaescusa catedrático de Historia Antigua y Arqueología de la Universidad Niza – Sophia Antipolis y de la UMR 7264.
  • Conferencia sobre Estructuras agrarias y colonización púnica en Ibiza (Baleares) por R. González Villaescusa, catedrático de Historia Antigua y Arqueología de la Universidad Niza – Sophia Antipolis y de la UMR 7264.
  • Conferencia sobre Dinámicas del paisaje en el bajo valle del Argens (Fréjus, Var) del Neolítico a época romana por Frédérique Bertoncello, CNRS-UMR 7642 – Université de Nice Sophia Antipolis.
  • Conferencia sobre De Archaeomedes a ArchaEpigraph: arqueología y epigrafía especial al servicio del studio de las dinámicas de población y de los territorios de la Antigüedad por Frédérique Bertoncello, chargée de Recherches del CNRS – UMR 7264 y Marie-Jeanne Ouriachi, profesor titular de Historia Romana de la Universidad Niza – Sophia Antipolis y de la UMR 7264.
  •  Conferencia sobre Cerámica romana en el Mediterráneo occidental en el siglo III d.C. por Alejandro Quevedo, Universidad de Murcia.
  • Conferencia sobre Inestabilidad y transformaciones en el siglo III d.C., de Carthago Nova a Can Blai por Alejandro Quevedo, Universidad de Murcia.
  • Conferencia sobre la Villa y la gruta de Tiberio en Sperlonga por Jean-Louis Paillet, CNRS – IRAA, Aix-en-Provence.
  • Conferencia sobre Geomática : Teoría y práctica por Gourguen Davtian, ingeniero de investigación CNRS, (GIS, Télédétection, GPS) – UMR 7264.
Bibliografía

domingo, 12 de mayo de 2013

EL BOLETÍN DE LA ASOCIACIÓN AGER SE CONVIERTE EN BLOG

La asociación AGER fue creada en febrero de 1991 para promover la investigación de la arqueología y de la historia rural de la Galia romana, poner en valor la imagen y estimular la investigación sobre esta temática. Con este objetivo, la asociación organiza un coloquio con periodicidad bianual cuyas actas son publicadas. Su carnet de investigación es un soporte de difusión de la información y de la actualidad científica así como un espacio de cooperación de los arqueólogos e historiadores que trabajan sobre el mundo rural galo-romano.


L'association AGER a été créée en février 1991 pour promouvoir la recherche dans le domaine de l'archéologie et de l'histoire rurales de la Gaule romaine, en valoriser l'image et stimuler les recherches en la matière. Dans ce but elle organise un colloque tous les deux ans, dont les actes sont publiés. Son carnet de recherche est un support de diffusion de l'information et de l'actualité scientifiques ainsi qu’un espace collaboratif pour les archéologues et historiens travaillant sur le monde rural gallo-romain.

The association AGER was created in February 1991 to promote research in the field of archaeology and history of rural Roman Gaul, to enhance its image and to stimulate research on this topic. The association organizes a conference every two year, which proceedings are published. Its blog is a medium for the dissemination of scientific informations and research news, as well as a collaborative space for archaeologists and historians working on the rural Gallo-roman world.


La Asociación AGER se renueva completamente proponiendo desde hoy su boletín de información anual en línea. Alojado en la plataforma Hypotheses.org, dedicada a la publicación en línea de “carnets científicos”, el blog AGER ofrecerá una mejor visibilidad a las actividades de la asociación y permitirá una mayor agilidad en la difusión de la actualidad de la investigación sobre el mundo rural galo-romano. Los “posts” (manifestaciones científicas, reseñas, noticias de yacimientos, presentación de proyectos científicos o de trabajos universitarios…) serán publicados al hilo de las novedades tras su aceptación por el equipo de edición.

Para publicar un texto basta con envíar un mail a uno de los miembros del comité editorial, que lo transmitirá al comité científico del blog.

Os dejamos navegar para ir descubriendo las diferentes secciones que se inspiran en el boletín de papel, si bien se adaptan a las posibilidades de esta herramienta (enlaces hacia otras web, foros de discusión…). Como veréis, algunas secciones se encuentran todavía “en construcción” por lo que hacemos un llamamiento a contribuciones para mantenerlas. Asimismo es una herramienta de diálogo: podéis reaccionar a los textos publicados compartiendo un comentario (que el equipo editorial moderará con posterioridad). Ha sido creada una sección de transmisión de conocimientos con la finalidad de plantear cuestiones, intercambiar información sobre temáticas diversas en torno a la arqueología rural galo-romana (una solicitud de información sobre un tipo particular de material, de hallazgo o de intercambio de bibliografía…). Es una herramienta colectiva. Y solamente sobrevivirá con las contribuciones de todos: os animamos a utilizarlo como medio de difusión de vuestros trabajos, de divulgación de aquellas manifestaciones científicas que organicéis o como tribuna de opinión sobre la actualidad científica.

Por último, queremos dedicar este blog a Jean-Luc Fiches, miembro fundador de la asociación AGER y editor del boletín de difusión anual durante más de diez años, hasta que confió la responsabilidad del mismo a dos de nosotros en 2004. Con este blog esperamos ser fieles a la curiosidad, apertura de espíritu y al espíritu colectivo de Jean-Luc.

¡Buena navegación!

El equipo editorial: Frédérique Bertoncello, Laure Nuninger, Bertrand Dousteyssier, Ricardo Gonzalez Villaescusa.

martes, 7 de mayo de 2013

MANTENER VIVO EL PASADO (15º TALLER DE ARQUEOLOGÍA PALEOAMBIENTAL)

Istmo de Formentera donde se encuentra el quadriburgium
Con tan sugerente título organizan su 15º Taller de arqueología paleoambiental la Facultad de Arqueología e Historia de la Universidad de Atenas y la American School of Classical Studies at Athens. Del que ofrecemos su programa para el próximo 14 de mayo. Allí, uno de nosotros mostrará el programa de excavaciones y prospecciones del mes de julio en el quadriburgium tardío de Can Blai (Formentera).
15th Workshop of environmental Archaeology «Keeping our Past alive»

Research group environmental Archaeology (Faculty of Archaeology and History National and Kapodistrian University of Athens) Wiener Laboratory of Archaeological Science (American School of Classical studies at Athens)


PROGRAM

16:00-16:15    REGISTRATION

16:15-16:30    Karali L., Fox S. C., Welcome word

16:30-17:15    Prof. Ricardo GONZÁLEZ VILLAESCUSA, keynote speake:“The late-Roman coastal small fort of can Blai (Formentera, Baleares)”

17:15-17:35  Dr. Georgios KAKAVA:“Memory and vision of the Museum of Numismatics”

17:35-17:50 Dr. Amalia PAPAIOANNOU:“Rediscovering the colours of Antiquity: 1700-1800”


17:50-18:00   Break.

18:00-18:20    Dr Sherry FOX:“Headshaping and Identity in the Eastern Mediterranean”

18:20-18:45    Prof. Lilian KARALI:“The Chronicle of purple”
18:45-19:00 Discussion-Proposals

Loring Hall, American School of Classical Studies (ASCSA), Souidias 59, Athens

lunes, 6 de mayo de 2013

ENTRADAS A LA MEZQUITA DE CÓRDOBA SIN PAGAR EL IVA


Cabildo catedralicio de Córdoba © F. J. VARGAS/El País
Transcribimos el destacado sobre las entradas a la mezquita de Córdoba del artículo aparecido hoy en El País sobre las inscripciones registrales de la iglesia (católica) posibles desde la liberalización del suelo en 2003. 

La pregunta que nos hicimos en noviembre de 2011 sigue vigente El patrimonio eclesiástico... ¿Es sagrado?


El País, 6 de mayo de 2013
Luis Gómez

Entradas a la mezquita de Córdoba sin pagar el IVA

Un ciudadano cordobés se preguntó un buen día de quién era la mezquita de Córdoba porque comenzaba a sospechar del comportamiento del obispado. La diócesis, dirigida por el recalcitrante Demetrio Fernández, un hombre de ideas muy conservadoras, había cambiado el nombre de la mezquita y denominado al lugar como Santa Iglesia Catedral de Córdoba. Había cambiado también los folletos para los turistas. En la denominación oficial, la Iglesia hacía el añadido, entre paréntesis, de “antigua mezquita” posiblemente para que nadie pensara que se trataba de otro lugar. El ciudadano acudió al registro y se encontró con la sorpresa: la mezquita era del obispado desde el 2 de marzo de 2006, que justificó la inscripción con el argumento de que era propiedad suya “desde tiempo inmemorial”. Inscribirla costó 30 euros.

Desde entonces hay circunstancias curiosas alrededor de la mezquita y su gestión por la iglesia. Instituciones como Cultura y la Junta de Andalucía que han invertido millones de euros en obras de mejora y mantenimiento, no reaccionaron a este hecho, a pesar de las quejas de colectivos como Europa Laica.

La diócesis no se hizo cargo de esas inversiones, pero sí de los ingresos que genera el monumento, que camufla como donativos y por los que no paga impuestos, puesto que en las localidades (al precio de 8 euros para quienes no están domiciliados en Córdoba) no consta la palabra “precio” ni, el desglose del IVA. La diócesis no aclara cuánto ingresa por la mezquita, el lugar más visitado de Córdoba.

La confusión es tal que alcanza a la difusión por internet. La página en apariencia oficial (mezquitadecordoba.org) es de agencias de viajes. La oficial es catedraldecordoba.es.

sábado, 4 de mayo de 2013

ODISEA ARQUEOLÓGICA A NINGUNA PARTE

Ruinas evocativas de la iglesia del antiguo Hospital General
Josep Vicent Lerma

Levante-EMV, 4 de mayo de 2013


En la película de los hechos recientes de la arqueología vernácula el ameno artículo periodístico "La arqueología pública toca fondo por la privatización de las excavaciones" (Levante-EMV, 20-01-2013) y la aparente entrevista de apostillas "Los arqueólogos privados no competimos con los públicos" (Levante-EMV, 28-01-2013), remachados ambos por la metafórica crónica de Alfons García "La arqueología ve volar también los fondos de Wert" (Levante-EMV, 25-01-2013), parecen jalonar y no precisamente de rosas, un camino de perdición para la escuela arqueológica valenciana, alumbrada felizmente en los años sesenta por la maestría del añorado Miquel Tarradell.

Escenario crepuscular en el que el zarpazo económico del hacendoso Montoro a los 494.500 euros de vellón de los proyectos arqueológicos españoles en el exterior del pasado año 2012, han acabado de aventar los empalagosos aromas a mamandurrias pompeyanas de las distantes excavaciones de las perfumerías romanas de la Vía de los Augustales de la ciudad del Vesubio, en la actualidad heredadas por el antes nuevo rico Instituto de Restauración (Ivacor), del perejil de todas las salsas, Carmen Pérez, ya que para fortuna viajera suya, Pompeya no quedó sepultada en las costas de Valencia.

Crónica a vuela pluma de la arqueología valenciana en la que Consuelo Matamoros jefa del Servicio de Patrimonio Cultural de la conselleria del ramo, aguó a las primeras de cambio de las V Jornadas de Arqueología de la Comunitat Valenciana (14,15 y 16 diciembre 2012) organizadas por la obsecuente Comisión de Arqueología del CDL de Valencia y Castellón, cualquier atisbo de esperanza sobre la publicación oficial de un irredento, desde 1998, Reglamento de Arqueología, en el mejor de los casos a suplantar algún día, todo lo más, por sucedáneos decretos parciales, relativos a materias concretas, al albur de una consabida discrecionalidad administrativa.

Todo ello con independencia de la extravagante y tardía firma, en relación con otras comunidades españolas más precoces como Castilla y León o Catalunya, del primer convenio colectivo específico del sector arqueológico, hoy en sus horas más bajas por el hundimiento del pechero sector inmobiliario, suscrito ya este mismo enero de 2013 entre el embrión de patronal empresarial Asemarq y el sindicato CC.OO., al margen claro está de los arqueólogos gubernamentales y liberales, devenidos en meros convidados de piedra para la ocasión.

Paisaje patrimonial para después de una batalla, como algunos quieren policatastrófico, en el que trapisondas mediáticas como la de la recuperación por el Seprona en la trastienda de un anticuario de El Campello de una supuesta tinajilla pintada con escenas de guerreros y figuras de animales salvajes, denominada por su decoración como de la "Suidomaquia", puesta en solfa en estas mismas páginas por la prudencia de la catedrática Carmen Aranegui en un lúcido "Interrogantes sobre el vaso ibero" (Levante-EMV, 9-01-2013), no vienen a paliar precisamente un acrisolado descrédito de la gestión pública de la arqueología de las tierras entre el Senia y el Segura durante estos últimos años.

Por consiguiente, en tanto en cuanto el patrimonio cultural valenciano en general y el arqueológico en particular, no deje de ser para sus actuales responsables burocráticos más que moneda de cambio, apenas calderilla en realidad, en este nuevo prosaico ciclo de políticas evidentes de recortes presupuestarios, como advertía el divino Dante, no nos engañemos: Lascia ogni speranza.

lunes, 22 de abril de 2013

"VASA SPURIA" O LAS SUIDOMAQUIAS "UNICAS" DEL FALSARIO DEL CAMPELLO

Vaso expuesto en la web  Royal Athena Galleries
Por fin El País da buena cuenta de la polémica sobre el vaso ibérico de El Campello. El texto de Esperança Costa publicado por el rotativo debe ser entendido como una rectificación a la noticia del descubrimiento del célebre vaso de El Campello y que reclamamos en su momento al Defensor del lector de este periódico. El artículo da al traste con la estrategia dilatoria de Marta Alonso, Directora general de Patrimonio Cultural de la Generalitat Valenciana.

Vaso expuesto en la web  Royal Athena Galleries


Nos congratulamos de las novedades aportadas por el artículo sobre la presencia de otros supuestos vasos íberos en una galería estadounidense. No sin lamentar que, o bien nos encontramos ante la evidencia de la falsedad de estas piezas o se trata de uno de los mayores expolios del patrimonio arqueológico español. 

Entre claveles y rosas... la conselleria sigue sin mover ficha



El silencio de Cultura sobre el vaso íbero de El Campello aumenta las dudas sobre su autenticidad

Esperança Costa, El País, 21 de abril de 2013

En una cámara de seguridad del Museo Arqueológico de Alicante (MARQ) un vaso presuntamente íbero, supuestamente del siglo II antes de Cristo, lleva meses a la espera de que alguien lo investigue. La pieza, localizada en la trastienda de un anticuario de El Campello (Alicante), fue calificada como “una de las obras excepcionales del arte íbero” durante una convocatoria de prensa organizada por la Guardia Civil y la Consejería de Cultura el pasado mes de enero.

Un vaso “sin parangón”, dijo entonces el técnico de Cultura José Luis Simón, porque estaba completo y porque las escenas pintadas (guerreros cazando un jabalí) parecían narrar el rito del paso de la niñez a la madurez de un “príncipe” íbero, tal vez procedente de una zona cercana al yacimiento de la Serreta de Alcoi.

Sin embargo, muchos arqueólogos sospecharon que se trataba de una falsificación. Sólo Carmen Aranegui, catedrática de Arqueología de la Universidad de Valencia, se atrevió a opinar públicamente. “Cuando vi la foto en los periódicos, dudé de inmediato”, indica. “El vaso contiene elementos propios de otros ya existentes, cogidos de aquí y de allá, en un corta y pega que ya hemos visto en otras ocasiones”, detalla la experta. “Pero bueno, habría que verlo directamente”

Desde entonces, el silencio impera en la Consejería de Cultura. “El caso está sub judice”, alegan para no dar información y justificar por qué no se ha convocado un comité de expertos, pese a que el juzgado de Instrucción número 8 de Alicante, encargado de la investigación, hace tiempo que requirió un informe pericial de la pieza.

Este periódico ha intentado, con escaso éxito, obtener la opinión de más de una decena de especialistas en arte íbero, arqueólogos y directores de museos. Nadie ha vuelto a ver el vaso, nadie quiere hacer comentarios, ni cuestionar la opinión de Simón ni la de Aranegui, o, simplemente, no están autorizados a hacer declaraciones. El mundo de los expertos se ha quedado mudo, entre otras razones, porque en el ámbito arqueológico todos tienen relaciones laborales, económicas o profesionales con la Conselleria, que es la que decide quién puede o no opinar públicamente sobre sus asuntos “internos”.

Pero algunas personas consultadas que no están en la cadena de mando de la consejería, han contestado con un resoplido: “¡Uf! Me reservo mi opinión”, lo que aumenta más aún la sombra de la duda. “Pero de resultar falso el vaso de El Campello”, opina un arqueólogo que no desea ser identificado, “no pasaría absolutamente nada”. “Todos nos equivocamos”, agrega, “y no sería ni la primera ni la última vez que nos la cuelan”. Otra experta señala que “España entera y el mercado internacional están llenos de falsas cerámicas y plomos íberos con inscripciones”.

El examen pericial ordenado por el juez es fundamental porque no es lo mismo imputar al anticuario del Campello por comercio ilegal de piezas arqueológicas, que por comercio de copias para su venta fraudulenta, es decir, intento de estafa. Pero además, urge el informe porque, si finalmente el vaso es auténtico, ¿de qué yacimiento ha salido? Aranegui opina que “se tendría que hacer un análisis de termoluminiscencia para fijar exactamente la época en que fue fabricado”. Para Alberto José Lorrio, director del Departamento de Prehistoria y Arqueología de la Universidad de Alicante, “se ha de realizar un análisis de la pasta y de los pigmentos del vaso, porque tanto si es auténtico como falso sería un caso paradigmático para el futuro”. “Estaríamos”, agrega Lorrio, “o ante la expoliación de un yacimiento o ante una red de falsificadores que hay que desmantelar”.

Tanto Aranegui como Lorrio coinciden en criticar las prisas por comunicar el hallazgo sin haber estudiado a fondo la pieza. Verdadero o falso, el vaso de El Campello se habría vendido por unos 3.000 euros en casa del anticuario, según fuentes consultadas, pero su precio en el mercado internacional podría haber alcanzado los 30.000.

Por ejemplo, la página web de la Royal-Athena Galleries (Nueva York), dedicada a la compraventa de objetos antiguos, anuncia como “nueva adquisición” una cerámica íbera descrita como un “Kalathos grande, siglo I a. C.”. Su precio: 30.000 dólares. Aranegui, a requerimiento de este periódico, se muestra rotunda al contemplar las fotos. “Se trata de falsificaciones muy próximas a la de El Campello”, afirma, “por la rigidez del trazo, por demostrar un buen conocimiento de la pintura cerámica de Edeta (Llíria) y por presentar un cálato completo, con las uniones entre los fragmentos apenas erosionadas”.

De la misma opinión es Vicent Escrivá, director del Museo Arqueológico de Llíria y buen conocedor de los yacimientos de la localidad: “Los vasos de esta web son inventados, absolutamente falsos en lo que refiere a su antigüedad, pero piezas únicas y originales para los coleccionistas del futuro”, señala irónicamente. “Al fin y al cabo”, añade, “las cosas valen lo que la gente está dispuesta a pagar por ellas”.
 
La trastienda de los vasos íberos

E. COSTA
Los arqueólogos saben que existen redes organizadas dedicadas a la falsificación de objetos íberos. “Hay auténticos expertos en esto, algunos, viejos conocidos de la policía”, asegura Carmen Aranegui. Pero, ¿cómo se las arreglan los falsarios para engañar hasta a los expertos? En cualquier publicación especializada en arqueología íbera se muestran dibujos, calcos en papel de las pinturas sobre cerámica, que los expertos divulgan para promover el debate científico. Los estafadores podrían usar estos dibujos como plantillas, combinando sus elementos de mil maneras y a diversas escalas, según el tamaño de la vasija encargada. Para lograr el efecto de envejecimiento, la pieza fabricada se rompe, se recomponen y pegan los pedazos y finalmente se le da algún toque añadido, como saltar la pintura o el barro, o agregar algún corrosivo.

martes, 9 de abril de 2013

EL BUSTO DE ALBORAYA, RETRATO DE LORD BYRON

El busto de lord Byron
Desenterramos este viejo artículo de A. Blanco Frejeiro sobre el llamado "Busto de Alboraya", por su interés en relación con el affaire del sospechoso vaso ibérico de El Campello y las artimañas de los falsarios para introducir supuestas antigüedades en los circuitos comerciales y hasta en las colecciones de los museos estatales.

Antonio Blanco Frejeiro, El busto de alboraya, retrato de lord Byron, Boletín del Museo Arqueológico Nacional, IV, 1986, 205-207.

Los avatares de la Segunda Guerra Mundial hicieron afluir sobre España no sólo a personas de aquí y de allá, sino a antigüedades y obras de arte que o bien habían salido antes de ella –caso de la Inmaculada de Soult, la Dama de Elche, el tesoro de Guarrazar y demás piezas intercambiadas con el gobierno francés en 194o bien que encontrándose en el extranjero –como las esculturas del Legado Zayas, hoy en el Museo del Prado entraban entonces por vez primera en nuestra patria. Una de estas últimas había de hacer su entrada con falso pasaporte de española, el que pronto sería conocido como el “busto de Alboraya” (Valencia).

Tras su adquisición e ingreso en el Museo Arqueológico Nacional, el entonces conservador del centro don Augusto Fernández de Avilés daba oportuna noticia del suceso, y en ella leemos: “Ingresó el 1 de septiembre de 1942, adquirido a don A. Sánchez Villalba, de Madrid, quien entregó en esta ocasión un escrito expresando que “el busto fue encontrado en una zanja que hicieron al entrar en el camino de Alboraya; la cabeza apareció unos cuantos metros distanciada del busto”.

El vendedor no era otro que don Apolinar Sánchez Villalba, acreditado anticuario de la Villa y Corte, y hombre de acrisolada honradez. Gracias a él, más de una obra de arte, como las piezas de orfebrería del tesoro de Santiago de la Espada, quedaron en los museos y colecciones españolas en vez de salir clandestinamente con destino al extranjero, razón por la cual don Apolinar gozaba de la estima de don Manuel Gómez Moreno, don Juan Cabré y otros eruditos del primer tercio del siglo. Podemos, pues, dar por descontado que el señor Sánchez Villalba intervino en la transacción de buena fe y con su habitual intención de prestar un servicio al país al tiempo de hacer su negocio.

Tal vez más por una elemental cautela que por desconfianza de la autenticidad del busto, Fernández de Avilés, trató de verificar la noticia. El nombre árabe de Alboraya y la falta de noticias de antigüedades romanas en aquel paraje despertaban sospechas. “Las consultas hechas acerca del descubrimiento del busto, que, por su importancia, parece debiera haber dejado siquiera algún rastro en la prensa, han sido también infructuosas”, dirá nuestro informante, Suponemos, fiándonos de un vago recuerdo, que el encargado de verificar los datos de procedencia sería don Domingo Fletcher Valls e imaginamos su perplejidad al recabar noticias de aquí y de allá entre las gentes de la comarca y volver de sus pesquisas con las manos vacías.

Y es que realmente el “busto romano del camino de Alboraya” ni era de Alboraya ni era romano. Pero de momento, y aún bastantes años más tarde, nadie cayó en la cuenta de ello. El busto ocupó un destacado lugar entre las antigüedades de época romana del Museo, y García y Bellido lo incluyó con todos los honores en su obra magna sobre la escultura romana en la Península Ibérica. Realmente el aspecto del busto era magnífico, y hasta su parecido con un personaje que figura en los relieves de la Columna Trajana, permitía considerarlo posible efigie del tarraconense Lucio Licinio Sura.

La excelencia escultórica del busto no es de extrañar si se tiene en cuenta que detrás de él se encuentra nada menos que la musa y la mano del gran Thorvaldsen, el “nuevo Fidias” como le llamara Brunn, el escultor danés que en unión de su maestro Canova retrataron a Napoleón, a su familia y a los elegantes de la época como si se tratase de Augusto y de la suya. Amén de ello, hicieron restauraciones de estatuas antiguas como las de los frontones de Egina por Thorvaldsen, e imitaciones de lo antiguo tan ajustadas al canon original que algunas han pasado y aún pasan por antiguas, v. gr. el Augusto niño del Vaticano, obra de Cánova.

En el caso del “Busto de Alboraya” su autor no pretendió seguramente hacer un retrato romano con visos de auténtico, teniendo a mano como tendría multitud de modelos con los que trabajar, sino una copia fiel del retrato de Byron. De haber tenido intención de engañar, no hubiese copiado tan servilmente las facciones, el peinado y hasta la toga que estuvieron a punto de delatarlo (Avilés se percata, por ejemplo, de la “nada frecuente disposición de la toga”). El hecho de que utilizase mármol de Carrara demuestra su intención de hacer una obra de mérito, y de hecho lo tiene, pues su espíritu es mucho más romano que el del original de Thorvaldsen.

¿Quién convirtió la copia en un falso retrato romano, cortándole el cuello y causándole las oportunas roturas, manchas y patinado? ¿El autor del busto u otro escultor? ¿Dónde estaba el busto al estallar la guerra, en Francia, en Suiza, en Italia?

Francia es la mejor candidata y la mejor vía de entrada, si se quería hacer algo con el sigilo que permitiese después pasarlo por un hallazgo arqueológico de suelo español. Avilés se percató, por el mármol, de que la pieza era importada, pero la consideraba tan buena, que no dudó en que era “importada en la Antigüedad”.

Creo que nunca despejaremos estas incógnitas. El falsario se salió con la suya. De haber vivido don Apolinar Sánchez y haberse sabido que lo habían engañado, tal vez pudiera dar alguna pista, por lo menos la del intermediario que puso el busto en sus manos y el certificado de que se había hallado en el camino de Alboraya.